Los elfos
No me hables de elfos; los elfos tienen su propia dinámica y su propio dios; no conocen lo que es la muerte, son eternos, y sus fobias y sus acciones duran para siempre
por Francisco J. Chavanel
No me hables de elfos; los elfos tienen su propia dinámica y su propio dios; no conocen lo que es la muerte, son eternos, y sus fobias y sus acciones duran para siempre
¿Quién iba a confiar en un individuo que se dopaba con medio Orfidal al día y que portaba en su interior una maldición llamada depresión?
Nosotros ya decapitamos al rey que adoptamos, el que trazó las líneas de la Transición, el que nos puso en el mapa de la dignidad, el que nos hizo europeos y, por lo tanto, menos sirvientes. Lo decapitamos y nos entregamos a conocer sus muchas taras.
La sentencia pasa de una condena de decenas de años a todos los intervinientes a cero. Cero. Nadie condenado. Espero que no se olviden de mí aquellos que quisieron crucificarme antes de tiempo. Cero.