Joan, voluntario de K9 señala que la jubilación de estos animales requiere «adaptación, tiempo y familias muy comprometidas»
Los perros policía jubilados afrontan una etapa especialmente delicada cuando finaliza su vida operativa, tras años de servicio en tareas de seguridad, rescate o detección de sustancias. Para evitar que queden en una situación de abandono o incertidumbre, la asociación sin ánimo de lucro Adopta K9 trabaja para encontrarles hogares adecuados y acompañar su transición a una nueva vida familiar. Así lo explica Joan, voluntario de la entidad, que subraya la importancia de reconocer el valor de estos animales y de garantizar adopciones responsables.
Dar una segunda oportunidad a compañeros de servicio
Joan explica que Adopta K9 está formada en gran parte por personas vinculadas profesionalmente al ámbito de los perros de trabajo. Afirma que los K9 «no dejan de ser compañeros durante muchos años» y que la asociación nace precisamente para ofrecerles «esa segunda juventud» una vez concluye su etapa operativa, que suele situarse entre el primer año y los ocho o nueve de vida.
Dice que el objetivo principal es garantizar que cada perro jubilado encuentre una familia preparada para entender su pasado, su carácter y sus necesidades específicas.
Perros con alta energía y gran diversidad de razas
El voluntario señala que la mayoría de los perros que pasan por el programa de adopción son pastores belgas malinois, una raza muy energética que tradicionalmente se ha utilizado en labores policiales. Explica que muchas personas los confunden con el pastor alemán, aunque son más estilizados y de pelo corto.
No obstante, aclara que no es la única raza presente en el programa. Afirma que también hay perros especializados en rastreo y detección, como working cockers, labradores, retrievers o golden retrievers, y que cada uno ha desarrollado funciones distintas dentro de los cuerpos de seguridad.
Un proceso de adopción riguroso
Joan insiste en que estos perros requieren un programa de adopción específico. Explica que el proceso comienza con un formulario detallado que sirve como primer filtro. Posteriormente se realiza una entrevista telefónica y, más adelante, una entrevista presencial en la que se evalúa no solo a la persona adoptante, sino al entorno familiar completo.
Subraya que no se trata solo de encontrar una familia, sino de verificar que el perfil del perro encaja con ese entorno concreto. Añade que algunos animales se jubilan por edad y otros por enfermedades como la displasia, lo que exige aún más cuidados y comprensión.
Seguimiento de por vida
Una vez formalizada la adopción, Joan afirma que el trabajo de la asociación no termina. Explica que Adopta K9 realiza un seguimiento de por vida del animal, ofreciendo apoyo, asesoramiento y acompañamiento a las familias adoptantes. Dice que el objetivo es garantizar el bienestar del perro durante toda su jubilación.
Adaptarse a una nueva vida
El voluntario detalla que la jubilación es también un proceso emocional para el animal. Afirma que los perros entienden el trabajo como un juego y que, cuando van perdiendo energía, es cuando se detecta que ha llegado el momento de retirarlos. Señala que la adaptación requiere tiempo y una correcta preadaptación para que el perro asuma su nueva rutina.
Advierte además de que no es sencillo convivir con razas tan activas como el pastor belga malinois si no se dispone de tiempo y conocimientos. Dice que un perro mal gestionado puede convertirse en un problema y que por eso la asociación pone tanto énfasis en la evaluación previa.
Convivencia y educación
Joan sostiene que la convivencia con niños u otros animales es posible si existe implicación y formación. Afirma que lo esencial es el tiempo y la dedicación, y recuerda que «un perro no es una cosa, es un compañero». Añade que la asociación ayuda a las familias a adquirir las herramientas necesarias para guiar al animal en esta nueva etapa.
Visibilizar una labor invisible
El voluntario reivindica la importancia de reconocer el trabajo de los perros policía, que muchas veces pasa desapercibido. Afirma que estos animales tienen capacidades únicas que permiten localizar personas, detectar enfermedades o intervenir en catástrofes naturales. Dice que su intervención puede ahorrar tiempo vital y marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
Cómo apoyar a Adopta K9
Además de la adopción, Joan explica que la sociedad puede colaborar mediante apadrinamientos a través de donaciones periódicas, la compra de material solidario o la difusión del trabajo de la asociación en redes sociales. Recuerda que los perros requieren atención veterinaria y traslados, lo que implica un coste constante.