Carmen Murias, oncóloga en Hospitales Universitarios San Roque, subraya la importancia de abordar el cáncer de forma multidisciplinar, combinando tratamiento médico, apoyo emocional y prevención.
La doctora Carmen Murias, oncóloga médica de Hospitales Universitarios San Roque, afirma que el abordaje integral de la salud de la mujer es esencial en el tratamiento del cáncer, ya que permite no solo actuar sobre la enfermedad, sino también mejorar la calidad de vida de las pacientes durante todo el proceso.
Un enfoque centrado en la persona
Murias explica que la oncología actual no puede limitarse a tratar el tumor, sino que debe contemplar a la paciente en su conjunto. «La salud de la mujer no se puede entender por partes», afirma, destacando la necesidad de atender también aspectos emocionales, sociales y físicos.
Este enfoque integral permite, según señala, diagnosticar antes, tratar mejor y acompañar de forma más adecuada a las pacientes, incorporando elementos como la nutrición, la salud emocional o la imagen corporal dentro del proceso asistencial.
Ventajas de un modelo coordinado
La especialista pone en valor el modelo de la unidad integral de la mujer de San Roque, que considera «único en Canarias». En este sistema, la paciente realiza todo su proceso —diagnóstico, tratamiento y seguimiento— en un mismo centro, con un equipo coordinado.
Esto se traduce en menos desplazamientos, mayor agilidad en la toma de decisiones y una atención más personalizada. «La paciente no se siente fragmentada», explica Murias, al destacar el papel del comité multidisciplinar en la planificación de cada caso.
Avances en el tratamiento del cáncer de mama
Entre los principales avances, la oncóloga señala la personalización de los tratamientos, adaptados al perfil biológico de cada paciente, así como el trabajo conjunto de distintos especialistas. «El cáncer de mama ya no se entiende como una enfermedad de un solo profesional», afirma.
Además, subraya la creciente importancia de la calidad de vida, con la incorporación de medidas de soporte para reducir los efectos secundarios y mejorar el bienestar durante el tratamiento.
La prevención, clave
Murias insiste en que la prevención y el diagnóstico precoz siguen siendo fundamentales. «Cuidarse no es un lujo, es una responsabilidad», afirma, animando a las mujeres a realizar revisiones periódicas y consultar ante cualquier cambio.
Destaca especialmente la importancia de la autoexploración y de los controles en pacientes con antecedentes familiares, donde el seguimiento debe ser más riguroso.
Innovación para reducir efectos secundarios
La doctora explica algunos de los avances disponibles en San Roque para mitigar los efectos adversos de la quimioterapia, como la hiloterapia, que utiliza frío controlado en manos y pies para prevenir el síndrome mano-pie.
También destaca el sistema de enfriamiento del cuero cabelludo, que ayuda a reducir la caída del cabello, uno de los efectos más visibles y emocionalmente impactantes del tratamiento. «Permite mantener la identidad y la autoestima», señala.
Hacia una oncología más humana
Murias concluye defendiendo una oncología centrada en la persona, que no solo busque curar o controlar la enfermedad, sino también cuidar durante todo el proceso. «Tenemos que acompañar, prevenir y aliviar», afirma.
Este modelo, añade, implica también un esfuerzo inversor constante para incorporar tecnologías y recursos que mejoren la experiencia del paciente, una apuesta que, según señala, está dando resultados positivos en el centro hospitalario.