Cine y Territorio reivindica que La Palma no sea solo un decorado para rodajes externos

Cartel de 'Cine y Territorio'

Cartel de 'Cine y Territorio'

Begoña Grande y Aroa de Francisco defienden un encuentro abierto en Garafía para debatir cómo el cine puede proteger el paisaje, reconocer el talento local y crear pactos con la población.

La productora cultural Begoña Grande y la creadora escénica Aroa de Francisco impulsan el proyecto Cine y Territorio como un espacio de reflexión sobre el papel del audiovisual en La Palma y en Canarias. Grande explica que la iniciativa nace del trabajo desarrollado en el Festival de Audiovisuales Tiempo Sur y de la necesidad de conectar a los cineastas del archipiélago con la realidad de las islas. «Surge esa necesidad de encontrarnos con el sector y con el público para ver cómo vamos a custodiar esto que es parte de nosotros», afirma.

De Francisco sostiene que el territorio no puede entenderse únicamente como una localización atractiva para productoras externas. Señala que, especialmente tras la erupción volcánica, La Palma ha ganado presencia en el mapa audiovisual, pero advierte de que la isla es mucho más que un paisaje. «No solamente somos una localización, no solamente somos un paisaje bonito donde las personas y las productoras puedan venir a hacer cine aquí», afirma. La directora de Cine y Territorio subraya que en Canarias hay profesionales que viven, cuidan y narran ese espacio, y que el objetivo es alcanzar «un acuerdo, un pacto común» para que el talento local tenga visibilidad y trabajo.

Un encuentro abierto en Garafía

Grande defiende que el cine puede ser una herramienta de defensa cultural y medioambiental porque permite transformar la mirada sobre la historia, las costumbres y la vida cotidiana de las islas. Recuerda que las películas pueden ayudar a comprender episodios como la sequía, la emigración a Venezuela o el papel de las mujeres que sostuvieron la vida en el territorio. Aroa de Francisco añade que cada creador aporta una mirada propia y que esa mirada permite mostrar «quiénes somos», las costumbres, las ideas y el tipo de pueblo que se quiere preservar.

El encuentro se celebra el viernes 29 de mayo en Garafía, con carácter abierto al público, bajo la idea de que «el cine no existe sin el espectador». La programación incluye un juego audiovisual para conectar al público con los cineastas, una mesa de debate con micro abierto, un catering con productos del territorio y más de dos horas de proyecciones de cortometrajes rodados en La Palma. Grande destaca que la actividad se desarrolla en «la periferia de la ultraperiferia de la ultraperiferia de la isla de La Palma» y que busca trabajar con la gente local, sin desplazar la cultura hacia los centros urbanos.

De Francisco invita a asistir porque el encuentro quiere abrir un debate con la población y los creadores sobre asuntos que afectan a todos. «Queremos llegar a acuerdos comunes», señala, al plantear una sinergia entre cineastas, pueblos y territorio. Grande resume el sentido de la convocatoria al afirmar que «esto es un lugar de todos y el cine pertenece a todos», porque no existe el creador sin el espectador y ambos forman parte de una misma historia.