Pedro Sánchez: «La apuesta es que vuelva la gente joven, porque es el futuro del Náutico»

Pedro Sánchez en los estudios de El Espejo Canario

Pedro Sánchez en los estudios de El Espejo Canario

➤ «La idea es generar un club moderno y cambiar un poco la imagen» ➤ «No es un tema recaudatorio. Lo que queremos es que la gente vuelva» ➤ «Ahora mismo somos los dueños y los propietarios de los terrenos que actualmente utilizamos»

El presidente del Real Club Náutico de Gran Canaria, Pedro Sánchez, afirma que el primer año de su mandato ha servido para sentar las bases de una nueva etapa en la entidad, marcada por la modernización, la recuperación de antiguos socios y la búsqueda de una mayor presencia de gente joven en la vida diaria del club. El dirigente sostiene que el Náutico goza de una situación económica saneada, pero advierte de que el futuro exige ampliar la base social y adaptar el funcionamiento de la institución a las nuevas demandas.

Sánchez señala que el balance de su primer año al frente del club es «fantástico», aunque reconoce que ha sido una etapa de adaptación para una junta directiva con muchas personas nuevas en áreas clave como náutica, recreo o cultura. Subraya, además, el papel del personal del club en este proceso. «Nos han facilitado y nos facilitan día a día todo para hacer lo mejor posible», afirma.

Un club con casi 20.000 personas vinculadas

El presidente del Real Club Náutico de Gran Canaria explica que la entidad cuenta con cerca de 20.000 personas vinculadas entre socios numerarios, socios natos y familiares. De ellos, unos 6.000 son socios numerarios con derecho a voto, a los que se suman alrededor de un millar de socios natos, una figura histórica ligada, entre otros casos, a militares o personas que pasan por Las Palmas y a las que el club facilita su integración en la sociedad canaria.

Sánchez indica que la actividad diaria del club crece especialmente durante el verano y cifra en unas 2.000 las personas que acuden cada día a sus instalaciones en esta época. Esa afluencia, señala, exige una estructura importante de servicios, desde agua, luz, limpieza y mantenimiento hasta piscinas, baños, restauración y actividades deportivas.

El dirigente apunta que el club cuenta con 66 personas en plantilla, además de empresas externas de limpieza y otros servicios. Reconoce que la hostelería atraviesa una situación compleja por los costes y por la dificultad para encontrar personal, pero sostiene que, en líneas generales, el funcionamiento interno es positivo.

La evolución social del Náutico

Sánchez considera que el Real Club Náutico ha cambiado al mismo ritmo que la sociedad grancanaria. Recuerda que la entidad fue fundada en 1918 por sectores de la alta sociedad de la isla, pero afirma que esa realidad se ha transformado por completo con el paso del tiempo.

«Yo creo que el club al final no es más que un reflejo de la propia sociedad», afirma. Añade que hoy el Náutico reúne perfiles muy diversos: personas que acuden por la vela, otras por la vida social, familias que utilizan las instalaciones deportivas y socios que encuentran en el club un espacio de convivencia cotidiana.

El presidente sostiene que su proyecto pretende reforzar esa apertura y cambiar una imagen que, en ocasiones, sigue asociada a una visión antigua de la entidad. «La idea es generar un club moderno y cambiar un poco la imagen del club», afirma al resumir el objetivo de esta etapa.

Recuperar socios y atraer jóvenes

Uno de los principales objetivos de la junta directiva es recuperar a personas que dejaron de ser socias. Sánchez explica que el club tiene previsto celebrar el día 22 una junta general extraordinaria para modificar los estatutos y facilitar ese regreso. La medida permitirá abrir un periodo transitorio con descuentos de hasta el 70% sobre la deuda acumulada, dependiendo de los años transcurridos.

El presidente insiste en que el objetivo no es recaudar, sino recuperar masa social. «No es un tema recaudatorio. Lo que queremos es que la gente vuelva», señala. Calcula que podrían regresar unas 300 personas si prospera el cambio estatutario.

Sánchez vincula esta estrategia con un problema de fondo: el envejecimiento progresivo de la masa social. Afirma que el club está saneado en este momento, pero advierte de que, en un horizonte de diez o doce años, la curva de edad puede convertirse en un riesgo si no se incorporan nuevos socios y familias jóvenes. «Tenemos que buscar fórmulas de que entre gente y aporte dinero», señala.

En esa misma línea sitúa actividades como el concierto de fin de gira de Yoss, celebrado en el club, con la presencia de artistas como Lucho RK y Pedro Quevedo. Sánchez afirma que el acto reunió a unas 1.500 personas y permitió a muchos socios disfrutar de una propuesta que, fuera del club, habría tenido un coste elevado. «La apuesta clara de esta Junta es intentar que vuelva la gente joven, porque es el futuro del club», subraya.

Cuotas familiares y vida de club

El presidente detalla que la cuota mensual familiar se sitúa actualmente en 85,70 euros. Explica que no se paga por cada miembro del núcleo familiar, sino por unidad familiar, aunque los hijos mayores de 18 años abonan una cuota reducida de 25 euros hasta los 28 años.

Sánchez señala que la reforma estatutaria también pretende revisar esta situación para evitar que jóvenes que estudian fuera pierdan el vínculo con el club y, cuando regresan en verano, no puedan utilizar las instalaciones por no estar dados de alta. A su juicio, lo importante es que los jóvenes hagan vida en el club y lo sientan como propio.

El dirigente recuerda que la cuota permite acceder a instalaciones como pádel, piscina, canchas de fútbol, frontenis y espacios deportivos, además de programas de iniciación a la vela con embarcaciones cedidas para que los niños aprendan a navegar. Las actividades específicas, como yoga o pilates, se pagan aparte, al igual que los consumos de restauración.

Economía saneada y control interno

Sánchez asegura que el club mantiene una situación económica saneada y destaca el control de las cuentas por parte de la contadora, Cristina Pérez, y del vicepresidente Sebastián Sansó. Afirma que el seguimiento económico es «exhaustivo» y que la entidad mantiene una política estricta frente a la morosidad.

El presidente explica que los socios pueden acumular como máximo tres meses de impago antes de ser dados de baja, una medida que combina cierta flexibilidad ante problemas puntuales con la necesidad de proteger la estabilidad financiera del club.

Aunque la situación actual es positiva, Sánchez insiste en que la entidad debe pensar en el futuro. Señala que el envejecimiento de la masa social y la necesidad de renovar instalaciones obligan a mantener una gestión prudente, con inversiones planificadas y control del endeudamiento.

La compra de los terrenos del Puerto

Uno de los hitos del último año, según Sánchez, es la adquisición de los terrenos que el club utilizaba en régimen de concesión o alquiler de la Autoridad Portuaria. Explica que, al dejar de tener valor estratégico para el Puerto, esos terrenos podían salir a subasta, pero la Autoridad Portuaria ofreció primero al club la posibilidad de comprarlos tras la correspondiente tasación.

La operación, afirma, supone un cambio decisivo para el futuro de la entidad. «Ahora mismo somos los dueños y los propietarios de los terrenos que actualmente utilizamos», señala. Para Sánchez, la compra elimina una incertidumbre histórica y aporta «seguridad jurídica y patrimonial para el futuro».

El dirigente admite que la adquisición implica compromisos financieros, pero considera que era una decisión necesaria para garantizar la estabilidad del club a largo plazo. A partir de ahora, señala, las nuevas obras e inversiones deberán acompasarse a esa realidad económica.

El segundo año, etapa de materializaciones

Tras un primer año de aterrizaje, Sánchez plantea el segundo ejercicio como el de las realizaciones concretas. Entre las actuaciones ya en marcha destaca la reforma de los vestuarios. El femenino ya está terminado y el masculino encara su recta final tras una obra que, según explica, ha sido más compleja de lo previsto por los problemas aparecidos al abrir las instalaciones.

El presidente espera que los vestuarios masculinos puedan estar acabados en cuestión de días y abrirse al uso de los socios la semana siguiente. A partir de ahí, el club evaluará el coste final de la actuación antes de abordar nuevas obras.

Otra de las prioridades será la renovación de la página web, con el objetivo de mejorar la comunicación con los socios, ofrecer información más rápida y facilitar una mayor accesibilidad. Sánchez afirma que el club debe adaptarse a los tiempos y reforzar los canales digitales para acercar la gestión diaria a la masa social.

El presidente concluye que el Real Club Náutico de Gran Canaria afronta esta etapa con una combinación de prudencia económica y voluntad de transformación. Su objetivo, resume, es devolver el club «igual o un poquito mejor» al término de su mandato, con una entidad más moderna, más joven y con bases patrimoniales más sólidas para el futuro.