María del Carmen Almenara reivindica el rigor en la vestimenta tradicional canaria

María del Carmen Almenara | Foto: ACFI Press - Gobierno de Canarias

María del Carmen Almenara | Foto: ACFI Press - Gobierno de Canarias

La experta en indumentaria tradicional celebra la Medalla de Oro de Canarias 2026 y defiende la investigación, la formación y la divulgación para preservar este patrimonio.

La experta en vestimenta tradicional canaria María del Carmen Almenara, profesora del Centro de Formación Profesional Las Indias y miembro del Consejo Sectorial de la Indumentaria Tradicional del Cabildo de Tenerife, afirma que la concesión de la Medalla de Oro de Canarias 2026 supone un reconocimiento «muy grande» a una labor desarrollada durante años desde la investigación, la recreación y la divulgación de las prendas heredadas de generaciones anteriores. Almenara señala que nunca imaginó recibir una distinción de este alcance y asegura que siempre se ha dedicado a esta tarea por vocación, con el objetivo de preservar «nuestra cultura y el sentido de nuestra tierra».

Un reconocimiento a la memoria colectiva

Almenara explica que recibe la noticia de la Medalla de Oro de Canarias 2026 con una enorme sorpresa, hasta el punto de reaccionar con una expresión muy canaria: «Chacho, ¿qué me estás contando?». La experta sostiene que solo con el paso de las horas fue tomando conciencia de la magnitud del reconocimiento y de lo que representa no solo para ella, sino para todas las personas que durante años han investigado, confeccionado y difundido la indumentaria tradicional del archipiélago.

La profesora subraya que este galardón tiene un valor colectivo porque contribuye a visibilizar una tarea que casi nunca se realiza pensando en premios, sino en la continuidad de una tradición. En su opinión, el mensaje que debe quedar para Canarias es la necesidad de seguir recreando con fidelidad las prendas tradicionales para que no se pierda la cultura vinculada a la historia de las islas. «Nunca se hacen las cosas pensando en el alcance final», señala, aunque reconoce que la experiencia resulta «impresionante, emocionante y gratificante».

Almenara precisa que hablar de indumentaria tradicional no significa referirse a cualquier forma de vestir asociada a lo popular, sino a la recreación rigurosa de prendas documentadas en museos, manuscritos y fondos patrimoniales. Defiende que la fidelidad a esas fuentes es esencial para transmitir a las nuevas generaciones un legado digno y bien fundamentado. Por eso destaca el trabajo que se impulsa desde el Consejo Sectorial de la Indumentaria Tradicional Canaria para formar al profesorado y trasladar este conocimiento a los centros escolares.

Formación, divulgación y responsabilidad

La especialista afirma que sí percibe interés entre los jóvenes por la vestimenta tradicional, aunque advierte de que faltan espacios y empresas donde puedan completar su formación práctica. Explica que, en la Formación Profesional, el alumnado necesita realizar prácticas para obtener la titulación, pero muchos autónomos y pequeños talleres no pueden asumir las cargas necesarias para darse de alta y acoger estudiantes. Aun así, señala que ella ha tenido la oportunidad de transmitir este conocimiento desde su propio ámbito profesional y de abrir caminos para que otras personas continúen esa labor.

Almenara considera que uno de los grandes retos actuales es lograr que la ciudadanía vista con mayor rigor en romerías, bailes de magos y celebraciones populares. Afirma que todavía cuesta transmitir que cada prenda responde a un contexto, a una localidad y a una función concreta, y que no todo puede mezclarse sin criterio. «Una campesina no puede llevar un justillo o no puede llevar unas gafas cuando está vestida de mago», señala como ejemplo de la necesidad de una mayor concienciación.

La integrante del Consejo Sectorial de la Indumentaria Tradicional del Cabildo de Tenerife sostiene que algunos municipios ya están siendo más cuidadosos con la vestimenta en sus fiestas y actos populares, especialmente en el acceso a romerías y bailes de magos. Reconoce que no siempre es fácil trasladar este rigor a la calle, porque después cada persona decide cómo vestirse, pero afirma que muchos ayuntamientos son ya conscientes de su responsabilidad. Almenara agradece a Canarias «este legado» y se pone a disposición de quienes necesiten información para seguir preservando y difundiendo la indumentaria tradicional de las islas.