La institución insular defiende la ordenación de accesos, el refuerzo de medios y la regulación de actividades como claves para preservar el parque más visitado de Europa sin limitar su disfrute.
El Cabildo de Tenerife afronta una nueva etapa en la gestión del Parque Nacional del Teide tras asumir plenamente sus competencias, con el objetivo de responder a la elevada presión turística que soporta el espacio. José Luis Martín Esquivel, director del parque, recuerda que se trata del enclave natural «con más presión de visitas de toda Europa», con alrededor de cinco millones de visitantes anuales.
Ante esta situación, las autoridades insulares coinciden en la necesidad de «bajar la presión antrópica» y avanzar hacia un modelo más ordenado que garantice la conservación sin renunciar a la experiencia del visitante.
Movilidad y transporte colectivo como eje del cambio
Uno de los pilares de esta transformación es la regulación de la movilidad. Blanca Pérez, consejera de Medio Natural, defiende un sistema basado en el transporte colectivo desde origen, especialmente en las horas de mayor afluencia.
El objetivo es revertir el incremento del uso del coche de alquiler en los últimos años y recuperar un modelo en el que los turistas accedan en guagua. «Tenemos un problema de movilidad complicado», reconoce, especialmente entre las 9:00 y las 14:00, cuando se concentra la mayor afluencia.
Desde el Cabildo se insiste en que esta regulación no pretende limitar las visitas, sino mejorar la experiencia. «La visita en transporte colectivo es más satisfactoria», sostienen, recordando ejemplos como la denominada “Operación Nevada”, que permitió gestionar con éxito grandes afluencias de público en episodios de nieve.
Refuerzo de medios y salto en la gestión
El nuevo modelo se apoya también en un importante refuerzo de recursos humanos y económicos. Pedro Millán, director insular de Medio Natural, subraya que se ha producido un aumento significativo de agentes de medio ambiente, pasando de una estructura limitada a un despliegue sin precedentes en el conjunto de parques nacionales españoles.
A ello se suma una inversión anual superior a los cinco millones de euros y la participación de múltiples servicios, desde limpieza y vigilancia hasta guías y viveros. «El traspaso nos va a dar la posibilidad de regular la movilidad y mejorar la operatividad», explica.
Ordenación de flujos y nuevas formas de visita
La estrategia del Cabildo pasa por distribuir mejor los flujos de visitantes y evitar concentraciones masivas en determinadas franjas horarias. Millán señala que el fenómeno de la masificación no es exclusivo del Teide, sino común a otros espacios naturales como Anaga o Masca, donde también se trabaja en la regulación de accesos.
En este contexto, se busca fomentar una visita más equilibrada en el tiempo, incentivando horarios alternativos. «El mejor consejo es no subir entre las 9 y las 2», apunta Martín Esquivel, quien destaca que fuera de esas horas el parque ofrece una experiencia completamente distinta, marcada por el silencio y la tranquilidad.
Regulación de actividades y control de impactos
El Cabildo también plantea avanzar en la regulación de actividades lucrativas dentro del parque, así como en la gestión de rodajes audiovisuales, cuyo número se ha reducido significativamente en los últimos años.
Asimismo, se mantienen restricciones en el uso de drones y controles estrictos en senderos y accesos, con el fin de minimizar el impacto ambiental. Los responsables insisten en que los visitantes «no son depredadores», sino personas que buscan disfrutar del entorno, pero subrayan la necesidad de establecer normas claras para garantizar la sostenibilidad.
El reto de las especies invasoras
Otro de los frentes prioritarios es el control del muflón, una especie invasora cuya presencia afecta a la vegetación del parque. Martín Esquivel explica que la población actual se sitúa entre 150 y 200 ejemplares, y que el objetivo es su erradicación progresiva.
Desde el Cabildo se defiende la colaboración con los cazadores en labores de control, aunque se reconoce que serán necesarias medidas adicionales para lograr la eliminación total de la especie en los próximos años.
Coordinación institucional y visión a largo plazo
Blanca Pérez subraya que la nueva etapa requiere una coordinación estrecha entre distintas áreas del Cabildo, como carreteras, movilidad y turismo, así como con otras administraciones. Destaca que el proceso de transferencia de competencias ha sido complejo, pero permite ahora una mayor capacidad de actuación.
En paralelo, se trabaja en planes de prevención y simulacros ante riesgos naturales, como erupciones volcánicas o incendios, con el objetivo de mejorar la respuesta ante emergencias y garantizar la seguridad de la población.
Un equilibrio entre conservación y disfrute
El modelo que impulsa el Cabildo busca, en última instancia, compatibilizar la conservación del parque con su uso público. Martín Esquivel recuerda que la esencia de los parques nacionales es «fomentar el contacto del hombre con la naturaleza», pero insiste en que ese contacto debe producirse de forma ordenada.
La meta es que el visitante no se limite a una experiencia superficial, sino que pueda «vivir» el parque en condiciones adecuadas, evitando la saturación y preservando un entorno que, en palabras de sus responsables, constituye uno de los mayores patrimonios naturales de Canarias.