Las subvenciones, incluidas en el Plan Estratégico 2024-2026, se concederán en régimen de concurrencia competitiva y podrán solicitarlas administraciones, empresas y particulares vinculados a la gestión de estas instalaciones.
El Ejecutivo autonómico ha publicado una convocatoria de ayudas por valor de 8,5 millones de euros destinada a sufragar los costes de funcionamiento de las plantas potabilizadoras del archipiélago. El objetivo es abaratar el precio final del agua para los hogares y mejorar la eficiencia del sistema.
Las subvenciones, incluidas en el Plan Estratégico 2024-2026, se concederán en régimen de concurrencia competitiva y podrán solicitarlas administraciones, empresas y particulares vinculados a la gestión de estas instalaciones.
El plazo de presentación será de quince días hábiles desde la publicación en el Boletín Oficial de Canarias y cubrirá actuaciones realizadas entre julio de 2024 y junio de 2025.
Dependencia de la desalación
La medida cobra especial importancia en Canarias, donde la desalación es clave para el abastecimiento de agua. La financiación de estos costes permite no solo reducir la factura doméstica, sino también optimizar el consumo energético y mejorar el aprovechamiento de otros recursos hídricos.
Reclamación al Gobierno central
El consejero de Política Territorial, Cohesión Territorial y Aguas, Manuel Miranda, advierte de que la aportación estatal permanece invariable desde 2019, pese al aumento de los costes, especialmente energéticos: «El Gobierno central aporta la misma cantidad desde 2019, pero los costes de la electricidad han aumentado notablemente», señala.
Desde el Ejecutivo autonómico insisten en la necesidad de incrementar esta financiación para poder ampliar las ayudas y garantizar un sistema sostenible.
Debate sobre el modelo tarifario
La convocatoria se ha anunciado en el marco de una jornada técnica sobre los sistemas tarifarios del agua en Canarias, en la que expertos y responsables institucionales han analizado los retos del sector.
Miranda defiende un modelo basado en la equidad, la eficiencia y la sostenibilidad financiera, que permita mantener el acceso a un recurso esencial a precios asequibles, sin comprometer la viabilidad del sistema.