San Gregorio refuerza su papel como eje comercial de Telde con el impulso de los bonos consumo

Bonos Consumo Archipiélago | Gobierno de Canarias

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La presidenta de la zona comercial abierta, Natividad Suárez Déniz, destaca la adhesión de decenas de negocios y el efecto dinamizador de la campaña en un entorno marcado por la presión fiscal y la falta de relevo generacional.

La presidenta de la Zona Comercial Abierta de San Gregorio, Natividad Suárez Déniz, subraya que este enclave constituye el principal núcleo comercial de Telde, con una red consolidada de negocios que combina tradición y nuevas iniciativas. 

Explica que, aunque otras zonas como San Juan han experimentado crecimiento, San Gregorio mantiene su posición como referencia, con cerca de un centenar de comercios integrados en la asociación y un número aún mayor en el conjunto del área.

Bonos consumo como motor de actividad

Suárez Déniz valora la campaña de bonos consumo del Gobierno de Canarias como un impulso necesario para el pequeño comercio. Señala que en esta segunda edición ya se han adherido unos 40 establecimientos, con posibilidad de que se sumen más mientras dure la iniciativa. 

Destaca que, tras una primera experiencia marcada por cierta desconfianza, en esta ocasión existe mayor expectación entre los clientes, que incluso esperan el inicio de la campaña para adquirir los bonos y comenzar a consumir.

Impacto económico y dinamización

La presidenta considera que este tipo de medidas genera movimiento económico directo en la zona, al incentivar las compras y atraer tanto a residentes como a visitantes de otros municipios. 

Añade que el sistema de bonos, con un límite de gasto por comercio, favorece la distribución del consumo entre distintos negocios, contribuyendo a sostener el tejido comercial.

Transformación hacia los servicios

Suárez Déniz apunta a una evolución del modelo comercial, con un crecimiento notable de actividades vinculadas a los servicios, como centros de estética, academias o despachos profesionales. 

Este cambio, explica, convive con el comercio tradicional, configurando una oferta más diversa que responde a nuevas demandas del mercado.

Dificultades estructurales del sector

Pese al dinamismo, la presidenta advierte de los retos que afronta el pequeño comercio, entre ellos la creciente presión fiscal y las cargas económicas asociadas a la actividad, como alquileres, asesoramiento o costes operativos. 

Insiste en que el sector necesita un mayor respaldo institucional para garantizar su supervivencia, dado su papel clave en la economía local y en la vida de los barrios.

Falta de relevo generacional

Uno de los problemas más destacados es la escasez de relevo generacional. Suárez Déniz reconoce que son pocos los negocios familiares que logran continuidad, ya que los jóvenes perciben el comercio como una actividad de alta exigencia y rentabilidad limitada. 

Aunque existe interés por emprender, este se orienta más hacia proyectos individuales que hacia la continuidad de negocios tradicionales.

Perspectivas de futuro

A pesar de las dificultades, la presidenta se muestra optimista y apuesta por seguir dinamizando la zona comercial mediante acciones que atraigan clientes y visibilicen la oferta existente. 

Confía en que iniciativas como los bonos consumo contribuyan a reforzar el vínculo entre ciudadanía y comercio local, consolidando a San Gregorio como un espacio comercial activo y competitivo dentro de Gran Canaria.