La zona comercial abierta mantiene más de 330 negocios pese a la pérdida de locales en los últimos años, en un contexto de alta competencia y cambios en los hábitos de consumo.
El presidente de la Zona Comercial Abierta de Triana, Marc Llobet Damsma, señala que el área mantiene una intensa actividad económica con más de 330 comercios censados, aunque reconoce una ligera pérdida de establecimientos desde 2022.
Explica que, pese a esta reducción, Triana sigue siendo un espacio comercial dinámico en comparación con otros cascos históricos de España, donde la caída ha sido más acusada. La combinación de comercio, hostelería y servicios, junto a la presencia de instituciones públicas y el flujo turístico, contribuye a sostener la actividad.
Transformación del sector
Llobet subraya que el comercio ha cambiado profundamente en las últimas dos décadas, condicionado por la competencia de plataformas digitales y por la evolución de los hábitos de consumo. Esta transformación ha reducido márgenes y ha afectado especialmente a las pequeñas empresas.
En Triana, la tendencia apunta a un aumento de locales vinculados a servicios y restauración, mientras que el comercio tradicional pierde peso de forma progresiva.
Bonos consumo y apoyo al comercio local
El presidente valora positivamente iniciativas como los bonos consumo impulsados por el Gobierno de Canarias, al considerarlas una herramienta eficaz para inyectar liquidez y estimular las compras en el comercio local.
Destaca que este tipo de medidas no solo favorecen a los negocios, sino que también ayudan a las familias en un contexto de inflación, al actuar como un incentivo directo al consumo.
Competencia global y desventaja fiscal
Llobet advierte de la fuerte competencia de plataformas internacionales de bajo coste, que operan con ventajas fiscales en determinados envíos, lo que dificulta la competitividad del comercio local.
En este sentido, considera fundamental que las administraciones mantengan políticas activas de apoyo al pequeño comercio, al tratarse de un sector clave para la economía real.
El papel social y urbano del comercio
El responsable de Triana insiste en que el comercio no solo genera actividad económica, sino que cumple una función social y urbana esencial. Afirma que estos negocios contribuyen a la seguridad, al mantenimiento del espacio público y a la vida de los barrios.
Advierte de que la desaparición del comercio tendría consecuencias directas en la degradación de los entornos urbanos, como ya se ha observado en otras ciudades.
Conflictos de convivencia y modelo de ciudad
Sobre la polémica en torno a la celebración de la noche de Reyes, Llobet se muestra satisfecho con la reciente resolución judicial, aunque reconoce que el conflicto no está cerrado. Defiende la necesidad de gestionar zonas como Triana como ecosistemas económicos específicos, donde se equilibre la actividad comercial con el uso residencial.
A su juicio, el diálogo entre vecinos, empresarios y administraciones es clave para evitar la judicialización de estos conflictos.
Un barrio en evolución constante
Llobet concluye que Triana sigue siendo un referente comercial y urbano en Gran Canaria, aunque insiste en que el sector vive una “lucha constante” frente a grandes operadores y cambios estructurales del mercado.
Pese a las dificultades, destaca que la zona mantiene su atractivo gracias a su diversidad, su patrimonio y la concentración de actividad, lo que la convierte en un espacio único dentro de la isla.