Las Kelly valoran el avance de las camas elevables pero advierten: «queda mucho camino»

Marcia Díaz en el Parlamento de Canarias | Foto: Parcan

Marcia Díaz en el Parlamento de Canarias | Foto: Parcan

El colectivo de camareras de piso considera positiva la aprobación del dictamen en el Parlamento de Canarias, aunque insiste en que persisten problemas como la sobrecarga laboral y la jubilación anticipada.

La portavoz de Las Kellys en Gran Canaria, Marcia Díaz, valora como un paso adelante la aprobación del dictamen que impulsa la implantación de camas elevables en los hoteles. «Es algo bastante positivo para mejorar nuestras condiciones laborales», afirma.

No obstante, matiza que se trata de una medida parcial y recuerda que el colectivo lleva años denunciando la sobrecarga de trabajo. «No es un gran logro, queda mucho camino todavía», añade.

Lesiones y desgaste físico

Díaz explica que la principal motivación de esta reivindicación es el elevado número de bajas médicas entre las camareras de piso. «Hay muchas lumbalgias, dolores de espalda y de cadera. Muchas compañeras tienen hernias tras más de 30 años trabajando»

La portavoz subraya que el objetivo es evitar que las nuevas generaciones sufran las mismas dolencias derivadas del esfuerzo físico diario, especialmente al manipular colchones y realizar tareas repetitivas.

Tecnología y ergonomía

En relación con las soluciones técnicas, Díaz detalla que el sistema más adecuado no son las camas completas, sino mecanismos que elevan la estructura mediante patas motorizadas. «Es un sistema ergonómico que sube la cama con un mando. Permite trabajar sin hacer esfuerzo y evitar lesiones»

Critica, en cambio, otros modelos más rudimentarios que obligan a accionar palancas con el pie, lo que puede provocar daños en rodillas y agravar patologías existentes.

Plazos y aplicación real

Uno de los aspectos que genera más dudas es el calendario de implantación. Díaz considera excesivo el plazo previsto, que se extiende hasta 2032 o 2033. «Nos parece un poco irrisorio», afirma.

Pese a ello, recuerda que existen subvenciones para facilitar la adaptación de los establecimientos, lo que, a su juicio, debería acelerar la implementación.

Otras reivindicaciones pendientes

Más allá de las camas elevables, el colectivo mantiene otras demandas. Entre ellas, la obligatoriedad de carros motorizados para el transporte de material, especialmente en hoteles con rampas y grandes cargas.

También destaca la necesidad de actualizar los estudios ergonómicos y de controlar las condiciones laborales. «Hay contratos que no respetan la categoría profesional», denuncia.

La jubilación anticipada, prioridad

Díaz insiste en que la principal reivindicación sigue siendo la jubilación anticipada. «Es un trabajo penoso y no llegamos a una jubilación normal», afirma.

La portavoz explica que el colectivo espera avances en el reconocimiento de coeficientes reductores, aunque lamenta retrasos en el proceso y falta de implicación de algunos agentes.

En este contexto, concluye que la aprobación del dictamen supone «ver la luz al final del túnel», pero advierte de que aún queda un largo recorrido para dignificar plenamente las condiciones laborales de las camareras de piso.