La profesora de la Universidad de La Laguna afirma que el reconocimiento con el Premio Educa Abanca 2025 nace de la cercanía con el alumnado y defiende una docencia activa, actualizada y conectada con la vida real.
La profesora Paula Hernández, docente de Didáctica de la Expresión Musical en la Universidad de La Laguna, ha sido distinguida con el Premio Educa Abanca 2025 a mejor docente universitaria de España, un galardón que —subraya— tiene un valor especial por proceder directamente de sus estudiantes.
«Que sean ellos los que te propongan para el premio es algo muy especial», afirma, recordando que la nominación parte del propio alumnado, que valora la labor docente a partir de su experiencia en el aula.
Hernández explica que el reconocimiento ha sido «una alegría muy grande» y también una responsabilidad, al representar a la universidad pública canaria en un certamen de ámbito nacional.
Vocación construida desde la música
La docente relata que su trayectoria está ligada desde la infancia al mundo musical, ya que procede de una familia de músicos. Aunque inicialmente su vocación era interpretativa —como violonchelista y contrabajista—, su carrera evolucionó hacia la pedagogía tras trabajar en distintos entornos educativos.
Actualmente desarrolla su labor en la universidad, donde afirma poder ejercer con libertad de cátedra y combinar docencia e investigación en didáctica musical.
Enseñar en un contexto cambiante
Hernández considera que ser profesor hoy exige formación continua y adaptación constante a una realidad educativa en transformación: «Tenemos que estar formándonos todo el tiempo», dice, convencida de que un docente desactualizado pierde la capacidad de conectar con el alumnado.
Defiende además la importancia de la investigación universitaria como motor de progreso social y subraya que la educación superior debe contribuir al avance científico y cultural.
Metodologías activas y aprendizaje significativo
Uno de los ejes de su práctica docente es abandonar la clase expositiva tradicional y promover una participación activa del alumnado: «Intentamos huir de la típica clase donde el alumnado está dos horas escuchando», explica.
Su objetivo es que el estudiante sea protagonista de su propio aprendizaje y que los conocimientos adquiridos tengan utilidad práctica más allá del examen, integrándose en la vida cotidiana y profesional.
Tecnología e inteligencia artificial
La profesora reconoce que las nuevas tecnologías, especialmente la inteligencia artificial, son herramientas valiosas, aunque todavía infrautilizadas o mal comprendidas.
Señala que su propio rendimiento profesional ha aumentado notablemente gracias a estas herramientas, pero advierte de que los estudiantes deben aprender a evaluar la fiabilidad de la información que generan.
Por ello, en sus clases se fomenta un uso responsable y crítico de la tecnología, orientado a desarrollar autonomía intelectual.
La huella del docente
Hernández identifica como mayor satisfacción profesional el vínculo que mantiene con antiguos alumnos que han desarrollado carreras internacionales en orquestas y proyectos musicales de alto nivel: «No hay mayor satisfacción que ver que tu gente sale adelante», afirma.
Relata que muchos de ellos siguen en contacto con ella y la visitan cuando regresan a la isla, lo que interpreta como prueba del impacto duradero de la labor educativa.
Formación del profesorado, clave del sistema
Preguntada por los problemas persistentes del sistema educativo, la docente apunta a la necesidad de reforzar la formación continua del profesorado.
A su juicio, la actualización permanente es esencial para evitar la desconexión entre docentes y estudiantes y para garantizar que la enseñanza responda a las demandas de la sociedad actual.
En conjunto, Paula Hernández defiende una educación centrada en la cercanía humana, la innovación pedagógica y la formación constante como pilares para afrontar los desafíos del siglo XXI y formar a las futuras generaciones.