La organización considera que el cargo exige conocimiento especializado en violencia de género, aunque ofrece su colaboración a la nueva responsable y asegura que desea que su gestión tenga éxito.
La portavoz de la Red Feminista de Gran Canaria, Nereida Vizuete, critica el nombramiento de Ana Padrón Brito como directora del Instituto Canario de Igualdad al considerar que no acredita experiencia suficiente en políticas de igualdad y atención a las víctimas de violencia de género. Vizuete aclara que su rechazo «no tiene nada que ver con la persona en sí», sino con una cadena de decisiones adoptadas durante los últimos tres años para situar al frente de organismos especializados a responsables sin trayectoria en el sector.
La portavoz sostiene que la experiencia en gestión pública o en el ámbito educativo no basta para dirigir el Instituto Canario de Igualdad, que coordina recursos, contratos, subvenciones y servicios de protección a las víctimas. «No vale con haber hecho un cursillo o tener unas ideas sobre qué es la igualdad o incluso no vale ni siquiera con ser feminista. Hay que tener experiencia en el sector», afirma. Vizuete cree que la nueva directora debería conocer el funcionamiento de los recursos insulares y los procedimientos jurídicos, sanitarios y educativos relacionados con la violencia machista. «Si la respuesta es que no, es que no tiene ni idea», sentencia.
Fondos sin ejecutar
Vizuete califica la designación como «una falta de respeto» y «una falta de responsabilidad pública», pero desvincula su crítica del parentesco de la nueva responsable con la anterior directora del organismo. «Si fuera la mujer más preparada en este sector, nos daría igual que fuera la hija del rey o del Espíritu Santo», asegura. La portavoz acusa al Ejecutivo autonómico de no conceder prioridad a la igualdad y sostiene que el nombramiento transmite que «al Gobierno no le interesa la igualdad».
La Red Feminista denuncia además que en julio de 2026 todavía no se ha ejecutado ninguno de los diez millones de euros asignados a Canarias dentro del Pacto de Estado contra la Violencia de Género. Vizuete advierte de que esta situación limita las actuaciones preventivas en los centros educativos y acusa al Instituto de una gestión prácticamente inexistente, con la excepción de la puesta en marcha de los centros de crisis. Pese a sus críticas, la organización no reclama la revocación del nombramiento y ofrece su colaboración a la nueva directora. «Nosotras queremos que tenga éxito», dice Vizuete, quien añade que, si escucha a los colectivos y consigue sacar adelante el organismo pese a su falta de experiencia, «felices que estemos todas».