La radioterapia Lattice abre una segunda oportunidad para pacientes con tumores avanzados

Equipo de Oncología Radioterápica de Hospitales Universitarios San Roque | Foto: HUSR

Equipo de Oncología Radioterápica de Hospitales Universitarios San Roque | Foto: HUSR

El Centro Oncológico Integral Canario aplica una técnica que concentra dosis elevadas dentro del tumor, protege los tejidos sanos y alcanza respuestas cercanas al 80%.

El jefe del Servicio del Centro Integral Oncológico Canario de Hospitales Universitarios San Roque, Pedro Lara, explica que la radioterapia Lattice está dirigida a pacientes con tumores de gran tamaño que no pueden operarse o que ya no responden a la quimioterapia y otros tratamientos sistémicos. La técnica concentra «focos de altísima dosis dentro del tumor» sin irradiar todo su volumen con la misma intensidad, lo que permite preservar los tejidos sanos situados alrededor.

Lara señala que el procedimiento utiliza la radiocirugía para destruir puntos separados dentro de la masa tumoral. «Entre unos puntos y otros queda tejido sano y por eso la tolerancia al tratamiento es excelente», afirma. Los resultados obtenidos muestran «más de un 80% de respuestas» en pacientes que, en muchos casos, solo disponen hasta ese momento de una radioterapia con intención paliativa.

Una alternativa para recuperar otras opciones

El especialista sostiene que la reducción del tumor puede mejorar la calidad de vida y permitir que algunos pacientes vuelvan a ser candidatos a una operación o a otros tratamientos. «Es dar una segunda oportunidad a pacientes que no tenían ya ninguna», asegura. Hospitales Universitarios San Roque participa en el núcleo europeo de desarrollo de esta técnica, cuyos resultados se publican en Nature para mostrar sus posibilidades a la comunidad científica internacional.

El trabajo también da lugar a la primera tesis doctoral de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria defendida en Hospitales Universitarios San Roque, elaborada por el físico médico David Macías. Lara explica que el equipo desarrolla algoritmos específicos y un paquete completo de investigación e innovación para aplicar el tratamiento de manera rutinaria y facilitar su futura implantación en otros centros.

El oncólogo defiende que la atención integral debe combinar el acompañamiento psicológico y nutricional con la generación de nuevas soluciones médicas. «Cuando tenemos casos en los cuales tenemos una situación vital grave, también tenemos la obligación de innovar y desarrollar cosas para ayudar a gente que hasta ahora no tenía otra solución», concluye.