El nuevo espacio, de 200 metros cuadrados, ofrece zonas de lectura, juego, estudio y terraza para aliviar la estancia de niños, adolescentes y familias en el hospital.
La Fundación DinoSol ha habilitado en el Hospital Universitario de Canarias, en Tenerife, una nueva sala de descanso y recreo destinada a menores y adolescentes hospitalizados, así como a sus familias. La directora de la entidad, Patricia Muñoz, explica que el espacio forma parte del programa «Respiro», con el que la fundación impulsa zonas más humanas y confortables en centros sanitarios. El proyecto ha requerido cerca de un año y medio de trabajo y una inversión aproximada de 130.000 euros, destinada tanto a la reforma integral como al mobiliario y la decoración.
Un espacio de ocio y distracción
Muñoz señala que la sala cuenta con unos 200 metros cuadrados y se divide en dos áreas: una zona interior con biblioteca, televisión, juguetes y mesas de estudio, y una parte exterior con parque infantil y espacio para el juego. La ubicación, junto a la escuela hospitalaria, permite que el recinto funcione también como lugar de apoyo para los menores que mantienen actividad educativa durante su ingreso. La directora de la Fundación DinoSol afirma que la intención es ofrecer «un espacio de ocio y de distracción» para pacientes que, en algunos casos, pueden pasar semanas o meses hospitalizados.
La iniciativa beneficiará de forma directa a una media de entre quince y veinte menores ingresados cada semana en esa planta del HUC, sin olvidar a las familias que los acompañan durante el proceso. Muñoz subraya que el objetivo es que puedan evadirse por un tiempo de la rutina hospitalaria mediante la lectura, la cultura, el juego o la actividad al aire libre, en un entorno pensado para hacer más llevaderos los tratamientos y reducir el desgaste emocional de la hospitalización.
Humanizar la asistencia sanitaria
La directora de la Fundación DinoSol destaca que el proyecto se ha realizado en colaboración con el Hospital Universitario de Canarias, que ha facilitado la dirección y el seguimiento de la obra. También se ha contado con la opinión de profesionales sanitarios y de entidades que trabajan habitualmente con los pacientes, como Cruz Roja, Pequeño Valiente, la Asociación Española contra el Cáncer y la Fundación Alejandro Da Silva, con el fin de crear un espacio más cómodo y adaptado a las necesidades reales de sus usuarios.
Muñoz enmarca esta actuación en la línea social de la fundación, orientada a mejorar el bienestar de personas en situación de vulnerabilidad. Recuerda que ya se han desarrollado proyectos similares en Lanzarote y Telde, y sostiene que la Fundación DinoSol quiere estar «al lado de las personas» en los momentos más difíciles. «Ojalá que nadie tuviera que disfrutarla», afirma sobre la nueva sala, aunque insiste en que quienes deban utilizarla encuentren un lugar en el que sentirse cómodos y acompañados durante su estancia en el hospital.