La federación empresarial reclama eliminar la franquicia fiscal de los envíos inferiores a 150 euros para evitar una «desigualdad competitiva» frente al comercio local.
El presidente de FEDECO Canarias, Antonio Luis González Núñez, solicita la adaptación del sistema fiscal canario al nuevo marco europeo del comercio electrónico porque entiende que el régimen actual ha dejado de ser una ventaja para convertirse en un factor de competencia desleal para el comercio del archipiélago. Explica que, con los cambios impulsados desde Europa para los productos procedentes de fuera de la Unión Europea, Canarias debe revisar la franquicia aplicada a los envíos de menos de 150 euros, una exención que, a su juicio, ha funcionado como «una coladera» para la entrada diaria de mercancías procedentes de plataformas internacionales.
González Núñez afirma que esta situación permite que productos adquiridos por comercio electrónico entren en las islas «sin pagar absolutamente nada», mientras los negocios locales soportan obligaciones fiscales, logísticas y laborales que encarecen su actividad. Señala que el objetivo de FEDECO no es establecer una barrera al comercio digital, sino «equiparar esas condiciones» para que todos los operadores participen con las mismas reglas. Asegura que sectores como el libro sufren especialmente esta desventaja, porque las empresas canarias encuentran dificultades para competir o vender fuera del archipiélago mientras otros productos acceden al mercado insular en condiciones más favorables.
El presidente de FEDECO vincula este debate fiscal con los cambios en los hábitos de consumo y con el proceso de digitalización del comercio. Indica que el comprador se ha acostumbrado al «clic», al descuento permanente y a dejar las compras para el último momento, lo que provoca picos de actividad en campañas como Navidad, Reyes o el Día de la Madre, frente a temporadas en las que muchos establecimientos apenas reciben visitas. Advierte de que el pequeño comercio tiene que adaptarse a la venta digital y a la entrega a domicilio, pero compite con plataformas que operan con políticas de devolución, logística y costes muy diferentes.
González Núñez subraya que el comercio es uno de los principales tejidos económicos de Canarias, con alrededor de 160.000 a 180.000 empleos directos e indirectos vinculados a la actividad comercial. Por ello, insiste en que consumir en negocios locales permite que la riqueza «se reinvierta y se quede aquí», mientras que las compras en grandes plataformas exteriores no generan el mismo retorno económico ni laboral en las islas. Añade que esta presión se suma al encarecimiento de los alquileres de los locales comerciales, que, según afirma, han subido más de un 30% desde la pandemia al no estar sometidos a límites como los aplicados en la vivienda residencial.
El representante empresarial sostiene que esta subida está reduciendo de forma drástica los márgenes de los negocios y vuelve a llenar calles comerciales con carteles de venta o traspaso que recuerdan a la crisis de 2008 y 2009. Explica que el alquiler puede absorber cerca de un tercio de los costes de un establecimiento, al que después se suman nóminas, seguros sociales, suministros, materias primas, logística, promoción y distribución. Con esos números, concluye que el margen real del pequeño comercio queda «bastante menguado» y que emprender se convierte en una decisión cada vez más difícil.