El papel clave del control sanitario y el bienestar animal en la calidad del queso

Finca de Uga

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La directora de la Finca de Uga, Arminda García, explica que el trabajo veterinario en una explotación ganadera abarca desde la sanidad animal y la seguridad alimentaria hasta la coordinación del equipo y la gestión administrativa.

El trabajo de los veterinarios en una explotación ganadera moderna va mucho más allá de la atención clínica a los animales. Así lo explica Arminda García, veterinaria y directora de la Finca de Uga, en Lanzarote, quien asegura que esta profesión desempeña un papel central en la organización de la granja, el control sanitario de la producción y la garantía de la seguridad alimentaria en la elaboración de productos como el queso.

García subraya que la figura del veterinario en este tipo de instalaciones se ha transformado con el tiempo y hoy integra responsabilidades técnicas, organizativas y administrativas.

Una profesión cada vez más multidisciplinar

La veterinaria explica que el papel del profesional en una granja moderna no se limita a tratar animales enfermos, sino que incluye numerosas tareas relacionadas con la gestión del conjunto de la explotación: «Hoy en día el veterinario es una figura multidisciplinar», afirma.

Según detalla, además de la sanidad animal y el control sanitario de los alimentos, el veterinario participa en la coordinación del equipo de trabajo, la organización de los lotes de animales y la planificación reproductiva del ganado: «También coordinamos el funcionamiento de la granja y, si es necesario, participamos en la gestión del personal», expresa.

Estas funciones se complementan con un importante trabajo administrativo relacionado con registros sanitarios, recetas veterinarias o el historial médico de cada animal.

El trabajo diario en la finca

En la Finca de Uga, donde trabajan catorce personas, la jornada comienza con la organización de las tareas del equipo y la planificación del trabajo diario.

La veterinaria explica que cada trabajador tiene asignadas funciones específicas, desde el ordeño hasta la alimentación del ganado o el cuidado de los animales más jóvenes: «Nada más llegar coordinamos con el equipo y distribuimos las tareas de cada uno», señala.

No obstante, reconoce que el día a día también está marcado por imprevistos que obligan a reorganizar el trabajo, como el parto de una cabra o la aparición de algún problema sanitario.

Especialización dentro de la veterinaria

García explica que la carrera veterinaria abarca múltiples ámbitos profesionales y que, tras finalizar los estudios, los profesionales suelen especializarse en áreas concretas.

En su caso, señala que su compañero está más centrado en la clínica de animales de granja y en intervenciones quirúrgicas, mientras que ella se ha orientado hacia la seguridad alimentaria y la salud pública: «Yo me he orientado más a la seguridad alimentaria y al control sanitario dentro de la industria», indica.

Este enfoque implica supervisar la calidad de los productos y garantizar que no exista ningún riesgo para la salud de los consumidores.

Una cadena de controles para garantizar la calidad

La producción de queso en la finca está sometida a una estricta cadena de controles sanitarios que comienza con la salud de los animales y continúa durante todo el proceso de elaboración.

La veterinaria explica que cada año se realizan análisis obligatorios para detectar enfermedades como la brucelosis o la tuberculosis en el ganado: «Todos los años se realizan controles oficiales para descartar enfermedades», afirma.

Además, cada quince días se analizan muestras de leche en laboratorios especializados para comprobar parámetros como la presencia de bacterias, residuos de antibióticos o la composición de grasa y proteínas.

En la propia quesería también se realizan controles sobre el agua, las instalaciones y los productos elaborados para garantizar el cumplimiento de la normativa sanitaria.

El trabajo en equipo detrás del queso

García insiste en que la calidad del queso depende del trabajo coordinado de todo el equipo que participa en la explotación ganadera: «Es un trabajo en cadena», afirma.

La veterinaria explica que desde el cuidado de los animales hasta el proceso final de elaboración intervienen numerosos profesionales cuyo trabajo influye directamente en el resultado final: «Cuando recibimos un premio por el queso no se felicita solo al maestro quesero, sino a todo el equipo», señala.

El bienestar animal como factor clave

Uno de los elementos que, según García, influye de forma directa en la calidad de la leche y del queso es el bienestar de los animales.

La veterinaria explica que unas buenas condiciones de alimentación, espacio y limpieza repercuten directamente en la producción ganadera: «El bienestar animal es una parte fundamental para garantizar la calidad de la leche», afirma.

Mantener corrales limpios, asegurar el acceso a agua y alimento de calidad o proporcionar espacios adecuados para el ganado son aspectos que influyen en el rendimiento de los animales y en la calidad del producto final.

Vocación y realidad de la profesión

A pesar de las dificultades y la carga de trabajo, García reconoce que siente una gran vocación por su profesión, especialmente por las tareas relacionadas con la atención directa a los animales: «Me considero una mujer todoterreno y me gusta la acción», expresa.

No obstante, también advierte a quienes piensan dedicarse a esta carrera de que el trabajo veterinario en el ámbito ganadero implica tomar decisiones difíciles: «Es una profesión muy bonita, pero hay que enfrentarse a la realidad del sector», concluye.