El Estadio de Gran Canaria contará con un palco sensorial para personas con autismo y otras necesidades específicas

Palco sensorial en el Estadio de Gran Canaria | Foto: FIFLP

Palco sensorial en el Estadio de Gran Canaria | Foto: FIFLP

La Fundación Canaria de la Real Federación Interinsular de Fútbol de Las Palmas impulsa un espacio adaptado que permitirá disfrutar de los partidos sin las barreras del ruido, las luces intensas y las aglomeraciones.

El Estadio de Gran Canaria contará con un palco sensorial destinado a facilitar el acceso a los encuentros deportivos de personas con autismo y otras necesidades de adaptación sensorial. La iniciativa, promovida por la Fundación Canaria de la Real Federación Interinsular de Fútbol de Las Palmas (RFIFLP), se desarrolla mediante un acuerdo con el Instituto Insular de Deportes del Cabildo de Gran Canaria. Su gerente, Gloria Álvarez, explica en El Espejo Canario que las obras comenzaron este lunes y que el objetivo es convertir en un servicio estable una experiencia que ya se puso en práctica durante un encuentro de la selección española femenina celebrado en mayo.

Álvarez señala que el palco permitirá a las personas con sensibilidad al ruido, la iluminación o las aglomeraciones disfrutar de los partidos en condiciones de mayor comodidad y seguridad. Contará con una sala adaptada, iluminación suave, reducción de estímulos sonoros y elementos sensoriales y táctiles que faciliten la autorregulación. De esta manera, quienes se sientan desbordados por el ambiente del estadio podrán refugiarse en un espacio tranquilo sin tener que abandonar el recinto.

Familias que nunca habían podido disfrutar juntas del fútbol

La gerente recuerda con especial emoción la experiencia desarrollada en mayo. Relata el caso de un padre que, después de 22 años, pudo asistir por primera vez a un partido con su hijo. También menciona a una familia abonada a la UD Las Palmas cuyo hijo menor, de cinco años y con autismo, había tenido que abandonar el estadio en anteriores ocasiones por las crisis que le provocaban los estímulos ambientales. «Jamás pensé en poder disfrutar de un partido de fútbol con él», recuerda que le confesó uno de los padres participantes.

Álvarez agradece la colaboración del Instituto Insular de Deportes, especialmente de su consejero, Aridany Romero, así como del personal técnico y de mantenimiento y de la UD Las Palmas, presidida por Miguel Ángel Ramírez. Destaca que la coordinación entre las instituciones y el club ha permitido avanzar en una iniciativa que considera fundamental para garantizar el acceso al deporte de las personas con necesidades específicas.

La accesibilidad más allá de las barreras físicas

La Fundación trabaja también en un proyecto para incorporar señalización adaptada y pictogramas en campos de fútbol, pabellones y otras instalaciones deportivas. El objetivo es que las personas con dificultades de orientación o procesamiento sensorial puedan identificar fácilmente espacios como las gradas, las cafeterías o las zonas de acceso, reduciendo así las situaciones de incertidumbre y ansiedad.

Álvarez defiende que la accesibilidad deportiva no debe limitarse a eliminar obstáculos arquitectónicos, sino que debe contemplar también las necesidades sensoriales y cognitivas. La Fundación aspira a extender estas iniciativas a otras instalaciones y modalidades deportivas mediante la colaboración con distintas federaciones. Para su gerente, lo esencial es que cualquier persona y su familia puedan disfrutar del deporte en un entorno seguro.