Barrios Orquestados abre inscripción gratuita para niños y jóvenes

Barrios Orquestados | Foto: BBOO

Barrios Orquestados | Foto: BBOO

El proyecto social ofrece formación instrumental sin coste en Gran Canaria, Tenerife, Fuerteventura y Lanzarote, con plazas abiertas y prioridad para familias con menos recursos.

El fundador y director de Barrios Orquestados, José Brito, anuncia la apertura de una nueva convocatoria de inscripción gratuita para aprender música en varios municipios del Archipiélago.

El proyecto, explica, nace para acercar una oferta educativa que muchas veces queda fuera del alcance de las familias por motivos económicos, geográficos o culturales. «Intentamos acercar la educación musical, con instrumentos como violín, cello, flauta o clarinete, de forma absolutamente gratuita a los barrios periféricos», afirma.

Plazas en cuatro islas

La nueva matrícula está disponible en Gran Canaria, Tenerife, Fuerteventura y Lanzarote. Las familias interesadas pueden informarse a través de la web del proyecto o por correo electrónico para conocer cuál es el barrio más cercano con actividad.

Brito subraya que se trata de «una gran oportunidad» para niños, niñas y jóvenes que desean formarse en música sin que el coste sea una barrera de entrada.

Un proyecto social antes que artístico

Aunque la imagen más visible son los conciertos de final de curso, el responsable insiste en que el objetivo principal no es solo musical.

«Nuestro foco está en lo comunitario», señala. «Queremos crear espacios donde los vecinos se conozcan, se ayuden y se relacionen. La música es la herramienta, pero el fin es social».

La iniciativa trabaja a diario en barrios con menos recursos históricos, generando redes de apoyo y convivencia. «Se trata de democratizar la cultura y la educación», resume.

Educación, convivencia y referentes

El aprendizaje instrumental se combina con ensayos colectivos, actividades públicas y encuentros vecinales. Para Brito, el impacto va más allá de la técnica: «Ofrecemos oportunidades reales de crecimiento y futuro», dice, convencido de que la práctica musical mejora la autoestima, la disciplina y el sentido de pertenencia de los participantes.

Esa dimensión comunitaria, añade, fortalece el tejido social de zonas que a menudo carecen de espacios de encuentro.

Estabilidad económica, tarea pendiente

El director recuerda que el pasado año el proyecto atraviesa dificultades financieras, aunque logra seguir adelante gracias al esfuerzo del equipo y al apoyo institucional y ciudadano.

«Vamos a seguir reclamando estabilidad y ayudas plurianuales», afirma, al tiempo que tranquiliza a las familias: «El proyecto va a continuar; estamos en esa batalla diaria».

Con las inscripciones abiertas, Barrios Orquestados vuelve a invitar a los barrios a sumarse a una orquesta que, más que formar músicos, aspira a construir comunidad.