El portavoz de la Asociación Nacional Infancia Robada (ANIR), Juan Cuatrecasas, destaca mejoras en las indemnizaciones y el reconocimiento a las víctimas, aunque advierte de que «ninguna compensación será suficiente» y reclama medidas sociales adicionales.
El portavoz de la Asociación Nacional Infancia Robada (ANIR), Juan Cuatrecasas, considera que el acuerdo entre la Iglesia y el Gobierno supone «por fin» la puesta en marcha de un sistema de reparación «idóneo» tras décadas de reivindicación.
Cuatrecasas afirma que el nuevo modelo supera al anterior plan de la Iglesia, al que califica de «fracaso» y «tomadura de pelo», y destaca que introduce mecanismos más garantistas para las víctimas.
Mejoras en indemnizaciones y derechos
Entre las principales novedades, subraya que las víctimas podrán presentar alegaciones si no están conformes con la indemnización propuesta, algo que no ocurría anteriormente.
Además, se contemplan los gastos médicos y la emisión de un documento oficial que acredita la condición de víctima: «Ese reconocimiento es el inicio de la reparación»
Este certificado facilitará el acceso a otros derechos y prestaciones, más allá de la compensación económica.
Reconocimiento: clave más allá del dinero
Cuatrecasas insiste en que la reparación no puede limitarse al ámbito económico. «No hay dinero que compense lo ocurrido», señala, y añade que muchas víctimas priorizan el reconocimiento explícito de los hechos.
En este sentido, valora el compromiso verbal de la Iglesia, pero reclama un reconocimiento individualizado para cada caso, además de un acto público de carácter general que aún está pendiente.
Acceso al sistema y garantías
El procedimiento se realizará por vía telemática mediante un formulario habilitado por el Ministerio de Justicia, para el que será necesario disponer de DNI digital. El Defensor del Pueblo analizará los casos de forma individual.
El portavoz de ANIR garantiza que el proceso contará con «máxima protección de datos» y evitará la revictimización, utilizando testimonios ya recogidos cuando sea posible: «Pongo la mano en el fuego por la protección a las víctimas»
Además, aclara que esta vía está dirigida especialmente a los casos prescritos judicialmente, que hasta ahora carecían de alternativas de reparación.
Aumento de casos y dificultades para las víctimas
Cuatrecasas prevé que el nuevo sistema permita aflorar más casos, ya que algunas víctimas no habían dado el paso hasta ahora. No obstante, reconoce la dificultad emocional que supone revivir los hechos y anima a hacerlo «con serenidad», dado que el plazo será amplio.
Asignaturas pendientes
Pese al avance, el portavoz de ANIR advierte de que aún quedan cuestiones fundamentales por resolver. Entre ellas, reclama atención sanitaria gratuita específica, medidas contra la exclusión social y laboral, y mayor protección frente a ataques y amenazas a las víctimas: «La libertad de expresión no puede amparar ataques a las víctimas».