José Miguel Ruano: «El gran problema del Parque Nacional del Teide ha sido la movilidad»

José Miguel Ruano | Foto: EEC

José Miguel Ruano | Foto: EEC

➤ «Vamos a poder establecer controles de acceso en las horas de máxima afluencia» ➤ «Entre las 9 y las 2 de la tarde la movilidad será exclusivamente con guaguas» ➤ «El objetivo no es la recaudación, sino la conservación del parque»

El consejero de Presidencia, Justicia y Seguridad del Cabildo de Tenerife, José Miguel Ruano, afirma que la asunción plena de competencias sobre el Parque Nacional del Teide marca un punto de inflexión en su gestión. Subraya que el objetivo es ordenar el acceso y garantizar la conservación de un espacio natural que define como «extraordinario» y de valor estratégico para Canarias. 

Refuerzo de medios y nueva estructura de gestión

Ruano explica que el cambio de modelo permite incrementar los recursos humanos y técnicos destinados al parque. Señala que se ha pasado de «solo dos agentes de medio ambiente» a «catorce», a los que se suma una nueva Guardia Rural como apoyo operativo. Además, destaca la incorporación inminente de un director técnico del programa de movilidad, que será un ingeniero especializado.

Afirma que también se ha designado un nuevo director conservador, con el fin de reforzar la protección de la flora y la fauna. «En definitiva, un conjunto de medidas que van a mejorar la gestión del parque», sostiene. 

Control del acceso y cambio en el modelo de movilidad

Uno de los ejes centrales de la nueva política es el control de accesos. Ruano explica que la carretera que atraviesa el parque pasa a ser de titularidad del propio espacio natural, lo que permitirá establecer limitaciones en momentos de alta afluencia.

Detalla que, en las horas consideradas de movilidad sostenible, «entre las 9 y las 2 de la tarde la movilidad en el parque sea exclusivamente con guaguas». Añade que los vehículos particulares, incluidos los de alquiler, solo podrán acceder mediante reserva previa y con un coste elevado en concepto de estacionamiento.

El consejero insiste en que este modelo se implantará de forma progresiva y que, mientras tanto, se reforzará la red de transporte colectivo con cerca de 28 guaguas que conectarán distintos puntos de la isla con el parque. 

Sistema de reservas y limitación de plazas

Ruano indica que el parque dispone de unas 500 plazas de aparcamiento para vehículos particulares, que estarán sujetas a un sistema de reservas. Explica que, una vez cubierto ese cupo, no será posible acceder con coche privado.

Aclara que los residentes en Tenerife y en Canarias tendrán condiciones más favorables, incluso con acceso gratuito en determinadas franjas, mientras que los turistas deberán asumir costes más elevados. «Nuestro propósito es que esas horas de máxima afluencia sean de máximo control», afirma. 

Relación con el sector turístico y periodo transitorio

El consejero reconoce que algunas medidas deberán consensuarse con el sector turístico, especialmente en lo relativo al uso de vehículos de alquiler. Señala que existe ya una comisión de trabajo en la que participa la Sociedad de Promoción del Turismo de Tenerife.

Admite que el sistema definitivo no estará plenamente operativo hasta finales de año o comienzos de 2027, cuando se incorporen las nuevas guaguas y se consolide el circuito interno de transporte colectivo. 

Críticas a colectivos ecologistas

Ruano se muestra crítico con los colectivos ecologistas que cuestionan el plan rector de uso y gestión. Afirma que «están perdidos» y que «forman parte de otro mundo». Defiende que el compromiso ambiental es hoy generalizado en la sociedad y no exclusivo de determinados grupos.

Sostiene que sin la aprobación del plan actual no sería posible aplicar las medidas de control que ahora se plantean y rechaza la propuesta de que la gestión vuelva al Estado. «Viven en el siglo XX», señala en referencia a esa posición. 

Ordenación de senderos y ecotasa

En relación con los senderos, Ruano explica que ya existen limitaciones de acceso y sistemas de control de afluencia. Indica que en algunos casos se aplica una ecotasa para los visitantes, cuyo objetivo no es recaudatorio, sino regulador.

«El objetivo no es tanto la recaudación, sino su empleo en la conservación», afirma. Añade que estos mecanismos permiten evitar situaciones de saturación y comportamientos inadecuados, como el acceso sin equipamiento adecuado a zonas de alta montaña. 

Seguridad y control de infracciones

El nuevo modelo incluye un refuerzo de la vigilancia. Ruano explica que los agentes de medio ambiente, junto con la Policía Canaria y el SEPRONA, tendrán capacidad para sancionar infracciones como el estacionamiento indebido.

Subraya que se implantará un sistema de control de matrículas que permitirá registrar la entrada y salida de vehículos, similar al de los aparcamientos urbanos. 

Relación con senderistas y escaladores

El consejero asegura que se han alcanzado acuerdos con los colectivos de montaña, aunque reconoce que existen limitaciones en determinadas zonas de escalada. Destaca que los montañeros federados suelen ser «los que mejor conservan el medio natural».

Anuncia además la próxima apertura del refugio de Altavista, cuya finalización se ha retrasado por las condiciones meteorológicas, pero que podría estar disponible a finales de junio. 

Visión global: conservación y uso ordenado

Ruano insiste en que el objetivo final es compatibilizar el uso turístico con la conservación del parque. Considera que el nuevo modelo permitirá evitar la saturación y mejorar la experiencia de los visitantes, al tiempo que se protege un espacio que define como patrimonio de todos los canarios.

«Lo que hacemos es hacer lo que tenemos que hacer», concluye, defendiendo la necesidad de adoptar medidas firmes para garantizar el futuro del Parque Nacional del Teide.