➤ «Serán miles de personas las que vendrán a ver al Papa, por lo que es necesaria una importante seguridad» ➤ «Debemos limitar el número de coches en Anaga; no hay otra opción» ➤ «La ocupación hotelera es posiblemente la mejor de nuestra historia»
El alcalde de Santa Cruz de Tenerife, José Manuel Bermúdez, afirma que la capital tinerfeña afronta varios retos inmediatos, desde la organización de la visita del Papa hasta la seguridad en los barrios o la presión del tráfico en Anaga, en un contexto que, sin embargo, define como positivo en materia turística.
Preparativos ante una visita multitudinaria
Bermúdez explica que el Ayuntamiento ya trabaja en la organización de la visita del Papa, prevista en los próximos meses, y anticipa una afluencia masiva de público. «Van a ser miles y miles de personas», afirma, en referencia tanto al recorrido por la ciudad como a la misa multitudinaria en el recinto portuario.
Detalla que el itinerario atravesará varias vías principales, desde la Avenida de La Salle hasta la Avenida Marítima, y subraya que gran parte del centro quedará cerrado por motivos de seguridad. «La parte baja de la ciudad prácticamente estará cerrada», indica.
El alcalde añade que el dispositivo será excepcional, con el traslado de unos 1.500 efectivos de la Policía Nacional desde la península, y asegura que se trata de un despliegue «solo comparable a una cumbre de la OTAN o del G7».
Seguridad y recuperación de la Unipol
En el ámbito de la seguridad ciudadana, Bermúdez reconoce que, aunque Santa Cruz no es una ciudad insegura, sí existe una creciente preocupación vecinal. «La percepción de inseguridad en los barrios está creciendo», sostiene.
Para hacer frente a esta situación, el Ayuntamiento ha recuperado la Unipol, una unidad específica de la Policía Local centrada en la vigilancia de los barrios. «Nos hacen recuperar una unidad dirigida exclusivamente a la seguridad ciudadana», explica, en alusión a delitos menores como robos en vehículos o pequeños episodios relacionados con drogas.
El alcalde vincula esta situación a factores sociales y económicos y también a la reducción de presencia de la Policía Nacional en la calle. «Ha sacado efectivos y los ha concentrado en centros de atención a migrantes», señala, lo que, a su juicio, ha contribuido a una menor vigilancia.
Planificación ante una posible erupción
Sobre el riesgo volcánico, Bermúdez indica que no existen previsiones científicas de una erupción en el municipio, aunque reconoce la necesidad de anticiparse. «He pedido un informe para saber qué papel tendría el Ayuntamiento», explica.
El alcalde advierte de que, en caso de una erupción en Santa Cruz, el impacto sería especialmente grave por la densidad poblacional, aunque considera más probable que la capital actúe como punto de acogida para evacuaciones desde otras zonas de la isla.
«Tendríamos problemas de suministro de agua o energía», señala, por lo que insiste en la necesidad de definir protocolos ante un escenario que, aunque improbable, no puede descartarse.
Turismo en cifras históricas
En contraste con estos retos, Bermúdez destaca el buen momento del sector turístico en la ciudad. «La ocupación hotelera es posiblemente la mejor de nuestra historia», afirma, situándola en torno al 70%.
Recuerda que, cuando asumió la alcaldía, la ocupación no alcanzaba el 50% y subraya que, aunque Santa Cruz cuenta con solo 2.600 camas, el objetivo es mantenerlas llenas.
Además, destaca el crecimiento del turismo de cruceros y el papel de la capital como uno de los principales destinos de excursión en la isla, solo por detrás del Teide. «Es bueno para el comercio y la restauración», apunta.
El colapso de Anaga y la necesidad de limitar
Uno de los problemas más visibles para el alcalde es el tráfico en Anaga. Bermúdez defiende una medida clara: «Debemos limitar el número de coches; no hay otra opción».
Propone restringir el acceso de vehículos de visitantes, manteniendo el de residentes, y aplicar sanciones a quienes incumplan los límites. «Si dejamos que entren libremente, seguiremos teniendo colas», advierte.
El alcalde descarta la creación de más aparcamientos como solución efectiva, al considerar que «a más zonas de aparcamiento, más coches», y apuesta por un acuerdo con vecinos y negocios para equilibrar intereses.
Carnaval, convivencia y límites
En relación con el carnaval, Bermúdez atribuye la ausencia de conflictos judiciales en Santa Cruz al diálogo con los vecinos y a la implantación de medidas concretas. «Se corta la música sí o sí a las 5 o 6 de la mañana», explica.
Reconoce que el equilibrio entre descanso y fiesta es complejo, pero insiste en que el modelo actual funciona. «Pensar en un carnaval que termine a las 11 de la noche no lo concibo», afirma, al tiempo que subraya el peso social del carnaval en la ciudad.
Con energía, pero decisión pendiente
En el plano personal, Bermúdez reconoce que su vida ha cambiado con la paternidad reciente, una experiencia que define como «uno de los mejores momentos» de su vida.
Sobre su futuro político, evita confirmar si se presentará a las próximas elecciones, aunque deja clara su disposición. «Tengo unas ganas tremendas», afirma, rechazando cualquier idea de desgaste pese al ritmo de trabajo.
El alcalde concluye que, aunque la gestión diaria es intensa, mantiene intacta la motivación para seguir al frente de la ciudad.