La organización sindical advierte de riesgos en el operativo previsto en Tenerife y reclama una solución preventiva en el puerto para evitar traslados a hospitales y posibles contagios.
El portavoz de Asamblea Siete Islas, Octavio Sánchez, cuestiona el dispositivo diseñado para evacuar a los pasajeros del barco MV Hondius que se dirige a Tenerife con personas contagiadas por el hantavirus. A su juicio, el plan presenta «muchas lagunas» y no garantiza el riesgo cero, especialmente ante la posibilidad de que algunos afectados estén en fase de incubación del virus.
Sánchez sostiene que la principal carencia del operativo es la ausencia de un hospital de campaña en el propio puerto de Granadilla, una medida que considera «básica» para evitar el traslado de pacientes a centros hospitalarios convencionales. «Más vale prevenir que curar», insiste, recordando la experiencia vivida durante la pandemia de la COVID-19.
Críticas al traslado de pacientes
El plan previsto contempla que los pasajeros sean evacuados en grupos reducidos desde el barco hasta el aeropuerto, sin que lleguen a pisar suelo tinerfeño. Sin embargo, el portavoz advierte de que este procedimiento no elimina los riesgos, ya que «nadie tiene una bola de cristal» para prever la evolución clínica de los afectados.
En este sentido, alerta de que un posible agravamiento de algún paciente obligaría a su traslado a un hospital, lo que, a su juicio, incrementaría el peligro de contagio y pondría en tensión al sistema sanitario. «El circuito es muy bonito, pero no contempla qué ocurre si alguien empeora», afirma.
Lecciones de la pandemia
Sánchez subraya que la situación recuerda a los primeros momentos del coronavirus, cuando se infravaloró el impacto del virus. Con cuatro décadas de experiencia en la sanidad pública, asegura que lo vivido entonces debe servir de advertencia. «Con los virus hay que tener mucho respeto», recalca, señalando que incluso incidencias aparentemente bajas pueden derivar en crisis sanitarias graves.
Impacto en el sistema sanitario y el turismo
Desde Asamblea Siete Islas también se cuestiona la capacidad real de los hospitales para asumir estos casos sin riesgo. Sánchez rechaza los mensajes que apuntan a la existencia de camas aisladas suficientes, recordando que «el riesgo nunca es cero».
Además, introduce una preocupación económica: el posible impacto sobre el turismo, principal motor económico del archipiélago. Advierte de que una mala gestión del caso podría generar desconfianza internacional si se produjera cualquier incidencia fuera del control previsto.
Una propuesta concreta: aislamiento total en puerto
La organización plantea una alternativa clara: mantener a los afectados aislados en el propio barco o en instalaciones habilitadas en el puerto, dotadas de todos los servicios sanitarios necesarios, incluida una unidad de cuidados intensivos móvil si fuera preciso.
El objetivo, según Sánchez, es doble: garantizar la atención médica sin comprometer la seguridad del resto de la población y evitar decisiones improvisadas en caso de empeoramiento clínico. «Si tenemos la posibilidad de prevenir, ¿por qué no hacerlo?», concluye.