Sagulpa defiende una movilidad inteligente “por y para las personas” en Las Palmas de Gran Canaria

Verónica Lora, Natalia Carrión y José Ricart en los estudios de El Espejo Canario

Verónica Lora, Natalia Carrión y José Ricart en los estudios de El Espejo Canario

El gerente de Sagulpa, José Ricart, la integrante del área de Sostenibilidad y Energía Natalia Carrión y la integrante del área de Financiación Externa Verónica Lora explican que la empresa pública ha ampliado su papel en los últimos años.

Sagulpa defiende que la transformación de Las Palmas de Gran Canaria pasa por una movilidad más ordenada, sostenible e inteligente, pero siempre orientada a mejorar la vida cotidiana de la ciudadanía.

El gerente de Sagulpa, José Ricart, la integrante del área de Sostenibilidad y Energía Natalia Carrión y la integrante del área de Financiación Externa Verónica Lora explican que la empresa pública ha ampliado su papel en los últimos años, desde la gestión de aparcamientos hasta la captación de fondos europeos, la eficiencia energética, la generación renovable, la movilidad ciclista, los futuros patinetes eléctricos y los proyectos de sensorización urbana.

Una ciudad “por y para las personas”

José Ricart afirma que el gran cambio en la movilidad urbana de los últimos años ha sido la irrupción de la multimodalidad. Señala que Las Palmas de Gran Canaria ha pasado de un modelo en el que el coche era “protagonista” a otro en el que aparecen con fuerza la bicicleta, el transporte público, los patinetes y otras formas de desplazamiento.

Ricart sostiene que esta transformación responde también a una mayor conciencia sobre la necesidad de construir entornos más saludables. A su juicio, la ciudad debe avanzar hacia espacios donde vivir “sea por y para las personas y no tanto para ese vehículo de cuatro ruedas”.

El gerente de Sagulpa resume su modelo ideal de ciudad como un lugar “calmado, saludable”, en el que puedan convivir distintos modos de transporte y donde la vida urbana se desarrolle “de una manera tranquila, sosegada, sin prisas”.

La presión diaria del tráfico

Ricart recuerda que Las Palmas de Gran Canaria ejerce un fuerte papel de atracción en el conjunto de la isla. Según indica, en un estudio reciente se recoge que pueden entrar en la ciudad más de 400.000 vehículos al día.

El gerente considera que ese dato obliga a reforzar las alternativas al coche privado. Afirma que el servicio de bicicleta pública mantiene una línea ascendente y que en la última semana se han batido récords históricos de uso en días consecutivos, con más de 3.500 abonados.

Sagulpa sostiene que el objetivo no es eliminar todas las formas de movilidad, sino favorecer que quienes puedan hacerlo se desplacen caminando, en transporte público, en bicicleta o mediante otros sistemas menos contaminantes.

Aparcamientos públicos y política tarifaria

Ricart explica que Sagulpa gestiona una red de aparcamientos que supera las dos mil plazas. Precisa que la empresa administra directamente varios aparcamientos, además de otros integrados en su red mediante gestión indirecta.

El gerente defiende que la gestión pública permite aplicar una política tarifaria basada en datos de uso y demanda. Asegura que los aparcamientos de Sagulpa son “los más baratos de la ciudad” porque la empresa dispone de estudios de mercado y realiza análisis económicos antes de poner en marcha nuevos espacios.

Pone como ejemplo los aparcamientos disuasorios, como el del Rincón, con tarifas de tres euros al día. Explica que este modelo busca evitar que el usuario penetre en el centro urbano con su vehículo y facilitar la conexión con otros modos de transporte.

El patinete eléctrico, pendiente del último impulso

Ricart confirma que Sagulpa sigue trabajando para poner en marcha el servicio de patinete eléctrico. Señala que el proyecto sufrió un retraso por una cuestión formal, pero afirma que la empresa ya ha realizado la actualización de la memoria y la justificación necesarias para desbloquear su implantación.

El gerente subraya que el modelo previsto no responde al “patinete descontrolado” que se ha visto en otras ciudades europeas. Afirma que Sagulpa plantea un sistema gestionado, con estaciones, seguimiento tecnológico y límites automáticos.

Según explica, el patinete inteligente previsto para Las Palmas de Gran Canaria puede reducir la velocidad e incluso detenerse en determinadas zonas, como ocurre al llegar a la calle Triana. Ricart afirma que el proyecto piloto se pensó con tres estaciones y un único corredor, dirigido a un público específico y como una alternativa más dentro de la movilidad urbana.

Más de 200 trabajadores y baja incidencia de absentismo

Ricart indica que Sagulpa cuenta actualmente con más de 200 trabajadores, distribuidos entre las oficinas centrales, el estacionamiento regulado, los aparcamientos, la bicicleta pública y otras áreas de actividad.

El gerente afirma que no tiene la sensación de que la plantilla sea excesiva, sino más bien de que muchas personas están “bastante saturadas” de trabajo. No obstante, rechaza definirse como jefe en sentido clásico y prefiere verse como “un facilitador” para que los equipos puedan desarrollarse.

También destaca que el absentismo medio se sitúa en torno al 6,9%, por debajo de la media que se menciona en la entrevista. Añade que, si se descuentan los procesos de larga duración vinculados a enfermedades, la cifra no llegaría al 3%.

Bienestar y salud mental en la empresa

Ricart reconoce que la salud mental ha ganado presencia en la conversación social y también en el ámbito laboral. Señala que antes no se prestaba suficiente atención a estas situaciones y admite que en el pasado se podía llegar a ridiculizar una baja por estrés porque “no entendíamos”.

El gerente afirma que Sagulpa incorpora ahora una línea de trabajo vinculada al bienestar de las personas. Aclara que la empresa no pretende sustituir a los profesionales sanitarios, pero sí acompañar a la plantilla para que pueda estar “lo mejor posible”.

La sostenibilidad como herramienta de gestión

Natalia Carrión defiende que la sostenibilidad en Sagulpa no es un elemento decorativo ni un simple discurso. Afirma que “la sostenibilidad es una gran herramienta” y que, bien utilizada, permite tomar mejores decisiones de gestión.

Carrión explica que el trabajo principal desde 2022 ha sido la implantación de un sistema de gestión de la energía conforme al estándar internacional ISO 50001. Esta herramienta permite medir consumos, analizar datos, detectar oportunidades de mejora, ejecutar planes de acción y comprobar resultados dentro de un ciclo de mejora continua.

La integrante del área de Sostenibilidad y Energía señala que este enfoque evita inversiones “a lo loco” y permite orientar los recursos hacia mejoras reales en las infraestructuras de la empresa.

Renovables, recarga eléctrica y autoconsumo

Carrión explica que Sagulpa también genera energía renovable en sus aparcamientos. Señala que la empresa instala paneles solares en marquesinas de aparcamientos de superficie, lo que permite aprovechar espacios ya urbanizados, generar sombra y producir energía para cubrir parte de la demanda de esas instalaciones.

La empresa cuenta, además, con más de 50 puntos de recarga para vehículos eléctricos repartidos en distintos aparcamientos. Carrión afirma que se utilizan “bastante”, especialmente porque son gratuitos y buscan promover la descarbonización.

La responsable del área señala que la capacidad de generación renovable se ha multiplicado por diez en cinco años. Explica que esa capacidad se mide en potencia instalada y que el siguiente paso puede ser avanzar hacia fórmulas de autoconsumo colectivo, de modo que parte de la energía generada en aparcamientos de superficie pueda repartirse a otras instalaciones, incluidas las subterráneas.

Carrión reconoce que Sagulpa todavía no almacena energía renovable, aunque apunta que para ello serían necesarios sistemas de almacenamiento como baterías. También defiende que la transición energética requiere equilibrio, reducción inteligente del consumo y una mayor participación de las renovables.

La transformación interna de Sagulpa

Ricart afirma que la gran transformación de Sagulpa en los últimos años ha sido planificar, definir una visión estratégica e incorporar talento. Recuerda que cuando llega a la empresa en 2016, Sagulpa no estaba suficientemente explicada ni puesta en valor ante la ciudadanía.

El gerente señala que la empresa ha pasado de una cifra de negocio inferior a cinco millones de euros en 2016 a situarse ahora por encima de los doce millones. Asegura que las cuentas están equilibradas y que Sagulpa no busca acumular beneficios, sino reinvertirlos en la ciudad.

Ricart afirma que “los beneficios siempre los trasladamos a inversión” en infraestructuras de movilidad, tecnología y sostenibilidad. Defiende que ese es precisamente el valor de una empresa pública: utilizar su capacidad de gestión para mejorar servicios urbanos.

La captación de fondos europeos

Verónica Lora explica que la financiación externa consiste en captar recursos procedentes de otros organismos, principalmente europeos. Señala que no se trata solo de conseguir dinero, sino de alinear los proyectos de Sagulpa con programas como Horizonte Europa, EUI, Interreg, FEDER o LIFE.

Lora afirma que cada programa tiene sus propias reglas, plazos y exigencias. Por eso, insiste en que es necesario estudiar bien cada convocatoria, ver qué necesita cada una y comprobar si los objetivos de Sagulpa encajan con esas líneas de financiación.

Ricart destaca la importancia de esta labor y afirma que aproximadamente el 70% de la inversión de Sagulpa procede de fondos captados. Señala que no hay nada peor que conseguir dinero y no ejecutarlo, porque los fondos europeos obligan a cumplir estrictamente plazos y condiciones.

Lora indica que, hasta donde sabe, Sagulpa no ha tenido que devolver fondos por incumplimiento. Atribuye ese resultado al trabajo conjunto realizado en el área de financiación externa.

Proyectos europeos en marcha

Lora detalla varios proyectos europeos en los que participa Sagulpa. Uno de ellos es Viana Starts, financiado a través del programa EUI, que toma como referencia un piloto desarrollado en Viana do Castelo, en Portugal. El proyecto consiste en reutilizar un edificio municipal abandonado durante 30 años para convertirlo en un hub de innovación en economía azul.

La idea, explica, es aprender de esa experiencia y trasladarla a otras ciudades participantes, entre ellas Brest, Brescia y Las Palmas de Gran Canaria.

También cita el proyecto S3 Adapt, financiado por Interreg Europa, que analiza estrategias de especialización inteligente en distintas regiones europeas para adaptarlas a la respuesta frente al cambio climático en las ciudades.

A ello se suma LifeUCF, vinculado al desarrollo de un modelo de negocio para la sensorización del aparcamiento del Rincón, y el proyecto Spain, financiado por Horizonte Europa, en el que Sagulpa colabora con entidades como Guaguas Municipales para crear hubs multimodales. En ese contexto se enmarca la instalación del árbol solar en la rotonda de La Ballena, junto a una estación de bicicletas.

Sensorización y zona de bajas emisiones

Ricart explica que la implantación de zonas de bajas emisiones responde a una obligación normativa para municipios de más de 50.000 habitantes. En el caso de Las Palmas de Gran Canaria, se trabaja en la zona de Mesa y López y la carretera del Rincón, con actuaciones de medición y sensorización.

El gerente señala que antes de implantar una zona de bajas emisiones es necesario medir la situación previa en parámetros como emisiones y ruido. Después, una vez aplicada la medida, se podrá comprobar si realmente contribuye a mejorar la calidad del aire.

Ricart vincula esta actuación con la necesidad de que cada administración y cada empresa actúen dentro de su ámbito para reducir el impacto ambiental. Señala que Sagulpa tiene certificada su huella ecológica y conoce el impacto de su actividad.

Talento y cultura de equipo

Ricart insiste en que uno de los principales avances de Sagulpa ha sido la incorporación de talento. Pone como ejemplo a Verónica Lora, de quien destaca su experiencia en gestión de proyectos, subvenciones y administración pública.

El gerente afirma que la empresa intenta superar una visión centrada únicamente en títulos y valorar más qué puede aportar cada persona al proyecto. Destaca la autonomía de los equipos y asegura que muchas personas de Sagulpa “saben perfectamente de lo que están hablando”.

Lora, por su parte, afirma que lo que le interesó de Sagulpa fueron sus proyectos, porque son tangibles. Señala que al entrar en la oficina para la entrevista de trabajo percibe “un ambiente diferente” y muy agradable.

Una movilidad inteligente, pero humana

Ricart resume el enfoque de Sagulpa con una idea: “la movilidad inteligente para las personas”. Afirma que la tecnología, la innovación y la gestión de la movilidad solo tienen sentido si están orientadas a mejorar la vida de la ciudadanía.

El gerente señala que una ciudad puede ser inteligente, ágil, dinámica y viva, pero pierde sentido si deja fuera a las personas. Por eso, defiende que Sagulpa debe seguir aprendiendo de experiencias de otras ciudades, colaborando con redes como la de Ciudades que Caminan y trayendo a Las Palmas de Gran Canaria proyectos que ya hayan demostrado resultados en otros lugares.

Ricart cita como referencias transformaciones como la de Pontevedra, por su reducción del protagonismo del vehículo privado, y algunas experiencias de supermanzanas en Barcelona. Aun así, insiste en que el objetivo no es copiar modelos, sino adaptarlos a la realidad local.

Cambio climático y responsabilidad pública

Ricart afirma que Sagulpa asume que el cambio climático afecta al trabajo de la empresa. Señala que la entidad puede contribuir a la mitigación mediante actuaciones concretas, desde la gestión energética hasta la movilidad sostenible.

El gerente sostiene que cada organización debe actuar en la esfera que le corresponde. En el caso de Sagulpa, eso implica conocer su impacto ambiental, medirlo y aplicar medidas para reducirlo.

Carrión coincide en que el reto no consiste únicamente en producir más energía renovable, sino también en consumir mejor. Afirma que primero hay que reducir consumos y después procurar que una parte cada vez mayor de la energía utilizada proceda de fuentes renovables.

Un papel más amplio en la ciudad

Sagulpa ya no se define únicamente por los aparcamientos o la zona azul. La empresa pública se presenta como un instrumento de gestión urbana que combina movilidad, sostenibilidad, innovación, energía, captación de fondos y planificación estratégica.

Ricart afirma que la empresa ha ganado visibilidad, capacidad de gestión y sentido de pertenencia. Defiende que su papel es aportar soluciones a la ciudadanía desde lo público, con tarifas ajustadas, proyectos sostenibles y reinversión en la ciudad.

En ese marco, Sagulpa plantea su futuro en torno a una idea central: ordenar la movilidad sin perder de vista a las personas que habitan, trabajan y se desplazan por Las Palmas de Gran Canaria.