Olga Cerpa y Manuel González reivindican un trabajo artesanal, abierto a África y a la música de raíz, que el grupo presentará en la Plaza de Santa Ana.
La costa de los cantares, el nuevo disco de Olga Cerpa y Mestisay, nace como un trabajo de madurez, grabado con vocación artesanal y con una mirada abierta hacia África, la lusofonía y las músicas populares que han acompañado la trayectoria del grupo. Manuel González y Olga Cerpa presentan un álbum que combina canciones festivas, piezas intimistas, sonidos orgánicos y colaboraciones internacionales, sin abandonar la raíz canaria que sostiene su identidad musical.
El disco será presentado el próximo día 19 en la Plaza de Santa Ana, dentro del programa de las fiestas fundacionales de Las Palmas de Gran Canaria, en una nueva edición del concierto sanjuanero que Mestisay ha convertido en una cita habitual con la música atlántica y la world music.
Un disco artesanal y abierto al Atlántico
Manuel González afirma que el sonido del nuevo trabajo es «producto de equipo» y destaca la incorporación de músicos africanos, grabados en Lisboa en un estudio especializado durante décadas en artistas de la lusofonía y de las antiguas colonias africanas. El músico explica que esa conexión facilitó la participación de intérpretes que aportan al disco una textura distinta, especialmente en las guitarras, los bajos y los timbres rítmicos.
González subraya también el papel del productor y músico canario Iray Afonso, a quien define como «un fenómeno de la música canaria» y «un talentazo tremendo». Afirma que su participación ha sido decisiva para dar forma a un álbum que, aunque mira hacia otros territorios sonoros, mantiene una fuerte personalidad insular.
El fundador de Mestisay sostiene que grabar un disco sigue siendo un acto de responsabilidad, porque «grabar es una cosa que va a quedar para siempre». Reconoce que, después de una larga carrera con más de dos decenas de discos, hoy sería mucho más selectivo con algunos trabajos del pasado, precisamente porque la experiencia le ha hecho valorar la permanencia de una grabación.
González defiende que hacer un disco en la actualidad, aunque técnicamente sea más fácil que antes, exige una actitud especialmente cuidadosa. A su juicio, un trabajo autoeditado y artesanal requiere diseño, criterio y una voluntad clara de ofrecer algo que tenga sentido más allá del consumo inmediato.
Canciones íntimas, fiesta y memoria popular
Olga Cerpa afirma que La costa de los cantares es un disco con «muchísimo color» y «mucho ritmo», pero también con espacios de introspección. Cita como ejemplo Hasta que pueda, una canción de la cantautora sudafricano-canadiense Amanda Martínez, que el grupo incorpora al repertorio como una pieza íntima y emocional.
Cerpa sostiene que esa canción funciona como «un espacio para interiorizar un montón de cosas» dentro de un álbum más luminoso y expansivo. Afirma que es una pieza «muy hermosa» y casi trágica, que obliga a volver a escucharla para comprender tanto lo que dice como lo que calla.
El disco incluye también una dimensión claramente festiva, representada por La cumbia de los pescados, una canción de Manuel González que nace, según explica, del deseo de crear una cumbia local canaria. González recuerda que, antes de que la cumbia se convirtiera en un fenómeno mundial, ya formaba parte de los bailes populares de los pueblos de Canarias.
El tema juega con la paradoja de un personaje al que no le gusta el pescado y que se enfrenta, en clave humorística, a una larga relación de especies marinas. El resultado es una canción bailable, irónica y popular, que conecta con la memoria de los bailes de juventud y con ese «bailoteo en baldosa» que González recuerda como parte de una educación sentimental compartida.
África, raíz y una identidad reconocible
El nuevo disco cuenta con la participación de la cantante de Guinea-Bissau Neida Marta, a quien González presenta como una de las grandes representantes de la música popular de su país. También participan músicos procedentes de Angola y del ámbito africano lusófono, entre ellos el bajista Ricardo Campos y el guitarrista Cristiano Pinto.
González destaca que en muchos países africanos la guitarra eléctrica ha desarrollado una personalidad propia, alejada de los códigos del rock y más cercana a una rítmica limpia, ligera y bailable. Esa sonoridad, afirma, ha permitido al grupo ampliar su paleta sin perder el vínculo con su propio mundo musical.
Olga Cerpa reconoce que al inicio del proyecto le preocupaba que la mirada hacia África pudiera derivar en un disco excesivamente exuberante o saturado de recursos. Sin embargo, afirma que Manuel González la «amarró mucho a tierra» y que el resultado mantiene una identidad plenamente reconocible.
La cantante sostiene que, pese a visitar sonidos distintos de los habituales, se reconoce en cada tema. «No nos hemos traicionado», afirma, al explicar que el disco conserva la idiosincrasia de Mestisay y su manera de afrontar la música. Cerpa considera, además, que cualquier isleño puede identificarse con las canciones, tanto con las más íntimas como con las más alegres.
Una anomalía dentro de la música canaria
Olga Cerpa y Manuel González rechazan la idea de forzar una modernidad ajena a su trayectoria. Preguntados por la posibilidad de acercarse a lenguajes urbanos o comerciales, González afirma que «lo más patético» sería intentar ocupar un espacio que no les corresponde. Cerpa coincide y señala que lo que les interesa y donde se sienten cómodos «tiene que ver siempre con la música de raíz».
La cantante afirma que ese es «el potaje» en el que Mestisay se reconoce. González añade que el grupo es «una anomalía» dentro del contexto musical canario, no en un sentido positivo ni negativo, sino por la singularidad de un camino propio que se ha construido durante muchos años.
Ambos defienden que La costa de los cantares es fruto de esa trayectoria y de una forma de entender la música como puente entre territorios, generaciones y memorias. González afirma que es un disco «lleno de luz, lleno de color» y asegura que el grupo está «muy feliz» de poder presentarlo en directo.
La presentación en Santa Ana y la gira
Mestisay presentará el disco el próximo día 19 en la Plaza de Santa Ana, en Las Palmas de Gran Canaria, dentro de las fiestas fundacionales. El concierto contará con algunos de los músicos invitados que participan en el álbum, entre ellos Neida Marta, Ricardo Campos y Cristiano Pinto.
González explica que la intención del grupo es llevar el disco de gira. Tras varias actuaciones previstas durante el verano, Mestisay viajará en noviembre a México y actuará por primera vez en la República Dominicana, una cita que les hace especial ilusión.
El nuevo trabajo llega después de un mes de mayo especialmente intenso para el grupo, con 19 conciertos en distintos formatos, desde Atlántico Sonoro hasta actuaciones con la banda. González admite que, tras ese esfuerzo y el proceso de cierre del disco, lo que más desea ahora es retirarse unos días a El Hierro y disfrutar de «un sonido maravilloso que se llama silencio».