Gonzalo Marrero: “La pobreza en Canarias es más compleja que lo que se ve”

Gonzalo Marrero en los estudios de El Espejo Canario

Gonzalo Marrero en los estudios de El Espejo Canario

El director de Cáritas Diocesana de Canarias señala que mientras los gastos de las ONG se incrementan en un 32%, las ayudas de las administraciones solo suben un 5%.

El director de Cáritas Diocesana de Canarias, Gonzalo Marrero, asegura que la pobreza en las islas es más compleja que lo que se aprecia a simple vista, aunque lo que se observa sigue la senda de los años anteriores: afecta de forma más aguda a las mujeres, en especial, las que viven en la calle, tienen menores a su cargo y carecen de formación y empleo.

Incremento sustancial de la pobreza

Señala que los datos de pobreza se siguen incrementando en Canarias. Así, de 2019 a 2021 se pasó de atender a 25.000 personas en la provincia de Las Palmas a más de 53.000. Y con los datos consolidados a primer semestre de 2022, se observa un incremento del 15% respecto a 2021. En Santa Cruz de Tenerife los datos de incremento son similares, aunque históricamente la provincia de Las Palmas ha tenido mayor nivel de pobreza que la provincia occidental. 

Marrero llama a no caer en los tópicos de la pobreza, porque “la realidad es más compleja de lo que vemos a simple vista”. Así, la organización presta servicios a los grupos con niveles de marginación y pobreza alta, que son tradicionales en las islas. Pero a estos se han sumado los grupos que se han creado con la pandemia y la crisis social. Además, hay que incluir a los trabajadores pobres, un perfil desconocido hasta hace muy poco tiempo.

Ayudas que crecen por debajo de los datos

Marrero reconoce que en los últimos cuatro años ha habido mejoras en la financiación de instituciones sociales, pero estas no llegan a cubrir el incremento del gasto de las instituciones. Así, señala que actualmente están gastando un 32% más que en 2021, pero el incremento de la financiación solo ha sido del 5%. 

Pobreza estructural


Cáritas recuerda que Canarias ocupa, junto con Andalucía y Extremadura,  las últimas plazas de pobreza en el Estado, algo que, recuerda, sucede desde la II República. Se trata de un hecho que no es coyuntural, sino estructural, por tanto, llama a huir de la visión de las islas como “un paraíso turístico”.