La lucha canaria llegará a 220 centros educativos de Gran Canaria en su décima edición

Lucha canaria | Foto: Instituto Insular de Deportes

Lucha canaria | Foto: Instituto Insular de Deportes

Rayco Ramírez, coordinador del proyecto de Escuelas de Lucha Canaria del Cabildo de Gran Canaria, destaca la consolidación de una iniciativa que reunió el pasado curso a unos 32.000 escolares y que busca garantizar el relevo generacional de este deporte tradicional.

El proyecto de Escuelas de Lucha Canaria del Cabildo de Gran Canaria prevé alcanzar durante el curso 2026-2027 un total de 220 centros educativos de los 21 municipios de la isla. La iniciativa, que cumple su décima edición, contempla la participación de 148 colegios de Primaria, 68 centros de Secundaria y cuatro de Educación Especial. Su coordinador, Rayco Ramírez, explica en El Espejo Canario que el programa se encuentra plenamente consolidado después de una década de actividad.

Ramírez recuerda que, en sus comienzos, los responsables del proyecto tenían que contactar con los centros para explicarles una actividad todavía desconocida. Ahora sucede lo contrario: desde septiembre son los propios colegios e institutos los que solicitan participar y preguntan cuándo comenzarán las sesiones. El objetivo, señala, no consiste únicamente en enseñar las técnicas de lucha, sino también en transmitir a los escolares una parte de la identidad cultural y deportiva de Canarias.

De las aulas a los terreros

La programación combina sesiones de dos semanas en cada centro con concentraciones escolares en el norte, centro y sur de Gran Canaria, torneos, talleres y un campus de verano de un mes de duración. Los monitores trasladan a los colegios el material necesario, incluidos tatamis y ropa de brega, para adaptar la práctica a las instalaciones educativas y facilitar que el alumnado tenga un primer contacto con este deporte.

Uno de los principales objetivos es que los niños y niñas continúen practicando lucha canaria después de las actividades escolares. Para ello, el proyecto mantiene una coordinación directa con los clubes de cada municipio, cuyos representantes visitan los centros durante la última semana de las sesiones para informar sobre sus actividades y facilitar la incorporación de nuevos luchadores.

El crecimiento de la lucha femenina

Ramírez destaca especialmente la evolución de la participación femenina. La previsión para este curso contempla unas 900 licencias federativas, de las que 319 corresponderían a mujeres y 581 a hombres. El coordinador subraya que Gran Canaria cuenta con una competición femenina propia y sostiene que la isla dispone de más equipos que el resto del archipiélago en conjunto, una circunstancia que favorece la continuidad deportiva de las jóvenes luchadoras.

El responsable del programa también pone en valor la participación de los centros de Educación Especial y la implicación del profesorado. Aunque reconoce que todavía existen colegios a los que no consiguen llegar por las limitaciones del calendario, aspira a extender progresivamente la iniciativa a todos los rincones de Gran Canaria. Considera que la lucha canaria atraviesa un buen momento y que el trabajo con las nuevas generaciones permite afrontar con optimismo su futuro.