La entidad ha atendido hasta primeros de septiembre 4.212 llamadas en Canarias, 294 relacionadas directamente con conductas suicidas.
El director técnico del Teléfono de la Esperanza en Canarias, José Cabrera, explica que la campaña «Cuando solo ves… nada» pretende combatir los prejuicios que todavía dificultan detectar y afrontar el sufrimiento emocional. Ese «nada», señala, alude tanto a la visión de túnel que puede experimentar quien atraviesa una crisis intensa como a la incapacidad del entorno para advertir lo que está ocurriendo.
Cabrera indica que alrededor del 7% de las llamadas recibidas por la organización están relacionadas con ideas de muerte o suicidio. Detrás de esas cifras, afirma, hay personas que necesitan ser escuchadas, acompañadas y conectadas con recursos profesionales de ayuda.
Preguntar no aumenta el riesgo
El psicólogo clínico insiste en desmontar una de las creencias más extendidas: que hablar de suicidio con alguien que atraviesa una crisis puede introducirle esa idea. «No, para nada», afirma. Explica que preguntar desde la calma, el respeto y una preocupación genuina puede ayudar a romper el aislamiento y facilitar que la persona pida ayuda.
También recomienda no minimizar el sufrimiento con frases como «no es para tanto» o «la vida es bonita». «Lo estás pasando fatal y por algo será. Vamos a hablar de esto, vamos a escucharte», resume Cabrera, que aconseja acudir a profesionales sanitarios cuando las ideas suicidas comienzan a instalarse.
Acompañar y escuchar
El Teléfono de la Esperanza ofrece atención las 24 horas y sus orientadores están preparados para escuchar y acompañar a personas que atraviesan todo tipo de crisis emocionales. Cuando detectan una situación de riesgo suicida recomiendan contactar con los servicios sanitarios y, en casos de emergencia o de una tentativa en curso, activan el 112.
Cabrera sostiene que acompañar no significa disponer de todas las respuestas. «No tienes que resolverlo todo ni saberlo todo», señala, sino estar junto a quien atraviesa un momento difícil y ayudarle a acceder a los recursos adecuados. El Teléfono de la Esperanza mantiene su servicio gratuito y confidencial en el 717 003 717.