El servicio recibe pacientes derivados desde Atención Primaria, evalúa sus necesidades y les pauta actividad física para prevenir riesgos cardiovasculares y conservar su autonomía.
La unidad Activídate de Tinajo ha atendido ya a 151 personas desde su puesta en marcha, según explica su coordinador, José Juan Arencibia. El acceso se realiza mediante una derivación desde el centro de salud, tras la cual el usuario mantiene una entrevista con el educador físico-deportivo. «Lo que hacemos básicamente es un servicio de prescripción de ejercicio físico, unas evaluaciones periódicas y un seguimiento para ver si se está cumpliendo con las pautas», señala.
Arencibia trabaja actualmente como único profesional de la unidad y sitúa en torno al 95% la proporción de usuarios que permanece vinculada al programa. Su intervención se centra especialmente en la prevención del riesgo cardiovascular. «Se ha visto que el ejercicio físico aumenta la calidad y la esperanza de vida y previene la mayoría de factores de riesgo cardiovascular», afirma.
El programa se individualiza a partir de las condiciones, los hábitos y la disponibilidad de cada persona. A quienes necesitan aumentar su masa muscular se les prescribe principalmente entrenamiento de fuerza, mientras que los usuarios con una vida muy sedentaria pueden comenzar caminando y realizar además ejercicios de fortalecimiento. «Se individualiza y se adapta a cada usuario», recalca.
Recursos municipales y extensión del servicio
Los participantes pueden desarrollar sus programas en el gimnasio municipal de Tinajo, en el circuito activo de Mancha Blanca, en otras instalaciones disponibles o en sus propias viviendas. «En base a eso se le da al usuario lo que más le convenga», explica Arencibia. El coordinador también remite informes al médico cuando observa cambios relevantes, aunque subraya que cualquier modificación del tratamiento farmacológico corresponde exclusivamente al profesional sanitario.
Arencibia asegura que algunas personas con problemas de salud mental reducen su consumo de medicamentos al mejorar mediante el ejercicio, siempre bajo control médico. El objetivo, añade, es preservar su calidad de vida y su independencia. El coordinador considera que Activídate debe extenderse progresivamente al resto de Lanzarote: «Lo ideal sería que estuviese en todos lados y que estuviese normalizado, que fuese habitual que te llevaran al educador físico para realizar actividad física y para que te guiase».