Los vecinos de San Andrés reclaman un espacio permanente para preservar la pesca artesanal

Barcos de pesca canarios | Foto: Gobierno de Canarias

Barcos de pesca canarios | Foto: Gobierno de Canarias

La asociación El Pescador pide que la ordenación de Las Teresitas garantice la continuidad de la actividad pesquera, aunque el actual edificio de la cofradía sea demolido.

El presidente de la Asociación de Vecinos El Pescador de San Andrés, Gabriel Rodríguez, explica que el colectivo ha enviado una carta al presidente del Gobierno de España para trasladarle su preocupación por el futuro de la cofradía de pescadores. La entidad vecinal reclama una solución que permita conservar el legado marinero de este núcleo de Santa Cruz de Tenerife. «El pueblo no quiere perder su identidad», afirma.

Rodríguez recuerda que San Andrés vive históricamente de la pesca artesanal y considera que la cofradía representa a las generaciones de familias que dependen de esta actividad. Aunque cada vez quedan menos profesionales capaces de sostener la entidad, defiende que debe conservarse un lugar vinculado al sector: «Sea este edificio que está hoy en día u otro que se vaya a fabricar, nosotros lo que queremos es un espacio en Las Teresitas dedicado a la pesca artesanal».

Alegaciones y recogida de firmas

La asociación sostiene que ha tenido conocimiento de la intención de la Dirección General de Costas de derribar el inmueble actual. Rodríguez aclara que los vecinos no pueden determinar técnicamente si la construcción debe conservarse, pero reclaman que cualquier actuación garantice la permanencia de la actividad pesquera. «Si se pierde eso, yo creo que en Las Teresitas San Andrés queda totalmente huérfano», advierte.

Además de la carta remitida a la Presidencia del Gobierno, los vecinos preparan alegaciones a la modificación del plan especial que afecta a Las Teresitas. El objetivo es que el planeamiento municipal reserve expresamente un entorno para la pesca artesanal. La asociación también impulsa una recogida de firmas que, según su presidente, obtiene una respuesta «unánime, muy favorable y bastante positiva».

Rodríguez reconoce que las administraciones implicadas han atendido hasta ahora las demandas vecinales, aunque todavía no existe una solución concreta. «No podemos decir que nos hayan ignorado, porque no es así», señala. El colectivo permanece a la espera de conocer la viabilidad de su propuesta y pide que se respete un espacio que forma parte de la historia, la economía y el patrimonio cultural de San Andrés.