Chano Franquis: «No podíamos ser partícipes del circo de las mascarillas»

Chano Franquis en los estudios de El Espejo Canario

Chano Franquis en los estudios de El Espejo Canario

➤ «Sabíamos que esta comisión era un montaje para hacer daño» ➤ «No hay ningún militante del Partido Socialista en Canarias que esté investigado por esta cuestión» ➤ «El Partido Socialista estará abierto a hablar sobre la gobernabilidad de Canarias»

El portavoz del PSOE en el Parlamento de Canarias y secretario general de los socialistas en Gran Canaria, Chano Franquis, justifica el abandono del pleno por parte de su grupo durante el debate de las conclusiones de la comisión de investigación sobre la compra de mascarillas en la pandemia. Afirma que la decisión no forma parte de la forma habitual de actuar de su partido, pero sostiene que era la única manera de expresar ante la sociedad canaria el rechazo a un procedimiento que, a su juicio, nace con una finalidad política contra el expresidente Ángel Víctor Torres.

El socialista señala que el PSOE nunca había abandonado el Parlamento en una situación de estas características, pero insiste en que la comisión se ha utilizado para erosionar al anterior Gobierno autonómico y, especialmente, a Torres. «La decisión de ayer costó mucho asumirla», afirma, antes de añadir que los socialistas no querían ser «partícipes de ese circo que se estaba montando desde hace dos años».

Una comisión «para hacer daño»

Franquis sostiene que el PP y Coalición Canaria ya marcaron el sentido de la comisión antes incluso de su constitución, al presentarla públicamente como el «caso Torres». A su juicio, esa denominación demuestra que no se buscaba esclarecer responsabilidades administrativas, sino construir un relato político contra el actual ministro y anterior presidente del Gobierno de Canarias.

«Sabíamos que era un montaje», afirma el dirigente socialista, que acusa a los grupos que impulsaron las conclusiones de utilizar una herramienta parlamentaria «para hacer daño a un adversario político». Según Franquis, el desarrollo de la comisión y las filtraciones a determinados medios confirman que se trataba de «arrinconar a un adversario político» y desgastar al PSOE canario.

El portavoz socialista considera que el origen de la investigación parlamentaria está en el contrato fallido de mascarillas vinculado a Raico García, por el que se abonaron cuatro millones de euros. Sin embargo, subraya que el asunto no está judicializado en los términos en que, según él, intenta presentarlo la mayoría parlamentaria. «No hay ningún juez en España ni en Canarias investigando este asunto», señala, y añade que «no hay ningún militante del Partido Socialista en Canarias que esté investigado por esta cuestión».

Defensa de la gestión de la pandemia

Franquis defiende la actuación del Gobierno del Pacto de las Flores durante la pandemia y recuerda que aquellos meses fueron «terroríficos», con aeropuertos vacíos, miles de turistas que tuvieron que salir de las islas en un fin de semana y una absoluta falta de material sanitario en los mercados internacionales. Afirma que la prioridad del Ejecutivo era proteger al personal sanitario y conseguir equipos de protección en un contexto de emergencia global.

El dirigente socialista admite que pudo haber errores de gestión, pero rechaza que existan responsabilidades políticas o judiciales vinculadas al caso en los términos planteados por PP, Coalición Canaria y Vox. Insiste en que las contrataciones se realizaron en un momento excepcional y dentro de los márgenes legales propios de la emergencia sanitaria.

Franquis afirma que la Administración actuó correctamente cuando detectó que las mascarillas no llegaban o no podían utilizarse, al reclamar la devolución del dinero y poner el asunto en manos de la Agencia Tributaria Canaria. A su juicio, esa actuación impide sostener que hubiera responsabilidad contable o política. «Si no se hubiera actuado en esa dirección, hubiera habido responsabilidades contables y, por tanto, responsabilidades políticas», sostiene.

El socialista también reprocha que las conclusiones de la comisión, en su opinión, omitan informes y pronunciamientos de órganos fiscalizadores que avalan la legalidad de las contrataciones. Afirma que se dejan al margen las conclusiones de la Audiencia de Cuentas y del Tribunal de Cuentas para mantener una estrategia de desgaste político contra Torres y contra el anterior Ejecutivo.

Torres y las encuestas

Franquis vincula la dureza de la comisión con la fortaleza electoral del PSOE en Canarias y con la valoración que, según indica, mantiene Ángel Víctor Torres. Señala que las encuestas siguen situando al Partido Socialista como primera fuerza en Canarias y a Torres como el candidato mejor valorado, lo que, a su juicio, explica el interés de sus adversarios por deteriorar su imagen pública.

El portavoz socialista afirma que la comisión forma parte de una estrategia para «llenar de porquería» al rival político, pero sostiene que buena parte de la ciudadanía conserva memoria de lo ocurrido durante la pandemia y distingue entre errores administrativos y acusaciones de corrupción. «Hay gente que con objetividad y mirada limpia conoció la situación y sabe cómo actuó el Gobierno», señala.

Franquis insiste en que, a diferencia de otros casos de corrupción investigados en España, aquí no hay informes policiales, juzgado ni cargos públicos socialistas investigados. Por eso considera que la comisión parlamentaria no ha probado lo que sus impulsores pretendían demostrar. «Una comisión de investigación de un Parlamento no tiene ninguna repercusión en el ámbito judicial», recuerda.

Posibles pactos tras las elecciones

Preguntado por el escenario político posterior a las próximas elecciones autonómicas, Franquis evita cerrar la puerta a un eventual entendimiento con Coalición Canaria, aunque remarca que el PSOE está centrado ahora en mantener e incrementar su liderazgo electoral. Recuerda que Canarias es una comunidad habituada a los pactos y que el Partido Socialista ha gobernado en coalición en distintos momentos, también con Coalición Canaria.

«El Partido Socialista estará abierto a hablar sobre la gobernabilidad de Canarias con las fuerzas políticas que hay en Canarias», afirma, aunque introduce una excepción clara: «exceptuando a las fuerzas políticas que ya conocemos y a las que no pactaríamos en ningún caso ni aquí ni fuera de Canarias». Franquis sitúa así a Vox fuera de cualquier posibilidad de acuerdo con los socialistas.

El dirigente socialista sostiene que su partido tiene vocación de gobierno y que trabajará para que la confianza ciudadana se traduzca en una nueva mayoría. Afirma que el PSOE es la única fuerza con implantación en todas las islas y considera que esa presencia territorial le permite presentar «una forma distinta de entender Canarias».

Lanzarote y el Estadio de Gran Canaria

Sobre el caso de Juan Manuel Sosa en Lanzarote y la remisión de actuaciones a la Fiscalía del Supremo por un posible delito de prevaricación relacionado con un decreto firmado por Dolores Corujo, Franquis se muestra prudente. Dice que el PSOE mantiene «absoluta confianza» en que las personas vinculadas al partido han actuado conforme a la legalidad y al interés general, pero señala que hay que esperar a que el asunto siga su curso judicial.

El portavoz socialista también se refiere a la reforma del Estadio de Gran Canaria y a las dificultades surgidas tras quedar desierta la licitación. Afirma que confía en que la isla no pierda su condición de sede del Mundial de 2030, aunque admite que se ha producido un problema importante en la adjudicación. «Estoy convencido de que eso no estará en riesgo y, por tanto, Gran Canaria será sede del Mundial», señala.

Franquis concluye apelando a la necesidad de resolver los obstáculos administrativos y económicos para que el proyecto salga adelante. Aunque reconoce que los plazos se han estrechado, insiste en que espera que Gran Canaria mantenga su papel dentro de la cita mundialista.