Marcial Morales defiende una candidatura unitaria para reactivar Las Palmas de Gran Canaria

Marcial Morales | Foto: Municipalistas Primero Canarias

Marcial Morales | Foto: Municipalistas Primero Canarias

El precandidato de Primero Canarias afirma que la capital necesita «un buen meneo» y se muestra abierto a pactos postelectorales con PSOE o PP si sirven para activar la ciudad.

Marcial Morales, precandidato de Primero Canarias al Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, asegura que su regreso a la política responde al «compromiso» solicitado por personas vinculadas a un proyecto que busca «pelear por Canarias» y por la capital grancanaria. A su juicio, la primera ciudad del Archipiélago «no puede seguir viviendo de mala gana» y necesita «un buen meneo» y «una manita de cariño».

Morales sostiene que el proceso de confluencia con Coalición Canaria y otras fuerzas nacionalistas «está en marcha» y se muestra convencido de que encabezará «una plancha de unidad». Afirma que Primero Canarias nació defendiendo la unión de las organizaciones que «solo obedecen a la gente de Canarias» y garantiza que, cuando se convoquen elecciones generales, habrá «una lista única y fuerte» para hacer oír la voz del Archipiélago en Madrid.

Pactos abiertos tras las elecciones

El precandidato subraya que su objetivo es que Las Palmas de Gran Canaria esté gobernada por «fuerzas políticas centradas» y «progresistas» que excluyan «los extremos». En ese marco, no descarta acuerdos postelectorales con el Partido Socialista ni con el Partido Popular, porque considera que lo importante será pactar con quienes permitan «poner esta capital en marcha».

Morales insiste en que el futuro Ayuntamiento debe situarse «a la altura de una capital que lidera Canarias», con dirección política y aprovechando el esfuerzo del personal municipal. Defiende que la ciudadanía será la que determine el peso de cada fuerza en las urnas y que, a partir de esos resultados, Primero Canarias intentará ser decisivo para impulsar políticas hechas «desde aquí» y no condicionadas por «una central en Madrid».