La directora de la Fundación Nos Movemos, Rosa Martín, explica que la entidad es una fundación corporativa del grupo ALSA, nacida en Canarias y centrada en proyectos sociales vinculados a la movilidad.
La directora de la Fundación Nos Movemos, Rosa Martín, explica que la entidad es una fundación corporativa del grupo ALSA, nacida en Canarias y centrada en proyectos sociales vinculados a la movilidad. Su principal iniciativa es Empleo sobre ruedas, un programa que forma a personas en situación de exclusión social, víctimas de violencia de género, desempleados de larga duración, mayores de 45 años o personas con discapacidad aptas para la conducción.
Martín afirma que el programa beca permisos de conducción de guagua, camión, remolque y mercancías peligrosas, y vincula esa formación con un puesto de trabajo en empresas canarias del sector. Señala que, en dos años y medio, se han formado 495 personas en toda Canarias, con una empleabilidad muy elevada y un abandono mínimo. La fundación acompaña a los participantes durante los seis primeros meses y mantiene después una red de contacto que funciona también como apoyo profesional.
La directora subraya que el proyecto no es solo una respuesta a la falta de conductores, sino una vía para ofrecer autonomía económica a personas vulnerables. «Este proyecto son personas que vienen a nosotros en busca de esperanza y se las ofrecemos», afirma. Según Martín, la iniciativa comenzó con fondos privados, una primera inversión de unos 400.000 euros y el impulso inicial de Óscar Díaz, fundador de Canalízate y del grupo 1844.
Movilidad social y transporte a demanda
Martín considera que el pacto por la movilidad sostenible en Canarias confirma una trayectoria de trabajo orientada a entender la movilidad como una acción social y un elemento de bienestar. Defiende que en un territorio fragmentado como Canarias, donde muchas personas necesitan combinar varios medios de transporte, las soluciones deben incorporar intermodalidad, innovación, digitalización y adaptación a la realidad de cada isla.
La directora destaca el proyecto San Mateo en ruta, premiado por su valor en movilidad, como ejemplo de transporte a demanda en zonas rurales. Explica que permite a personas mayores, vecinos de núcleos dispersos y menores sin transporte público cercano reservar taxis mediante una aplicación o por teléfono para acudir a rehabilitación, citas sanitarias, actividades sociales, deportivas o extraescolares. Según indica, el 80% de los usuarios dependía antes de favores familiares o vecinales y otro 20% no tenía ninguna alternativa de transporte. La fundación trabaja ahora para extender este modelo a otros municipios y a La Palma a escala insular.