El Gobierno canario y el LabINS de la ULL impulsan un avance de estrategia intergeneracional que plantea nuevos modelos de cuidados, bienestar y convivencia.
El Gobierno de Canarias y el Laboratorio de Innovación Social de la Universidad de La Laguna, LabINS, han elaborado el avance de la Estrategia Intergeneracional de Bienestar, Islas de Cuidado, una propuesta que busca responder al envejecimiento de la población, la baja natalidad y los cambios sociales del archipiélago desde una mirada más comunitaria, transversal e innovadora.
La directora del LabINS, Mónica Dios, afirma que el documento preliminar es «una invitación para repensar cómo queremos vivir y cuidarnos en Canarias» y señala que su objetivo es superar un modelo puramente asistencialista para avanzar hacia un enfoque de bienestar «más relacional», basado en los cuidados comunitarios, la vida independiente y la participación de distintos agentes sociales.
Un cambio de mirada sobre los cuidados
Dios explica que la estrategia surge porque Canarias afronta un envejecimiento acelerado, una baja natalidad y una realidad territorial marcada por desigualdades entre islas, municipios e incluso barrios de un mismo municipio. A ello se suman, según indica, la falta de servicios de proximidad, la sobrecarga de cuidados que recae especialmente sobre las familias y, de manera más directa, sobre muchas mujeres, además de la soledad no deseada y la pérdida de redes vecinales.
La directora del LabINS sostiene que el bienestar no puede entenderse como «un servicio» que se consume, sino como «un proyecto colectivo». Por eso, defiende que las administraciones también deben cuidar, pero que la ciudadanía debe ser corresponsable en el uso de los recursos públicos y en la recuperación de vínculos comunitarios. «La intención de esta estrategia es poder poner el foco de nuevo en la necesidad de cuidarnos», afirma.
Dios considera que todavía se está a tiempo de abordar el reto demográfico y rechaza una visión fatalista del envejecimiento. Señala que el avance de la estrategia identifica doce problemas planteados como retos y organizados en cuatro ejes temáticos. A partir de ahora, la intención es incorporar a otros agentes sociales para definir propuestas concretas que permitan responder a esos desafíos.
La responsable del LabINS también plantea la necesidad de resignificar el propio concepto de envejecimiento. Afirma que muchas políticas públicas se centran únicamente en las personas mayores o reducen la intergeneracionalidad a juntar a niños con mayores. Frente a esa visión, defiende que el envejecimiento debe entenderse como un proceso que comienza desde el nacimiento. «Todas, cada día, envejecemos un poquito», señala.
Innovación social y próximos pasos
Dios afirma que el envejecimiento puede convertirse en una oportunidad para generar nuevos modelos de convivencia, empleo y desarrollo social. Para ello, defiende el papel de la innovación social, no como «una palabra de moda», sino como la posibilidad de pensar las cosas de manera distinta, probarlas y revisarlas para comprobar si funcionan.
La estrategia incorpora también un eje tecnológico y digital, aunque Dios precisa que su desarrollo concreto está todavía por definir. Señala que la tecnología puede desempeñar un papel importante en los cuidados y en la mejora de la vida cotidiana, pero subraya que su aplicación deberá concretarse con la participación de la administración, el tercer sector, las empresas, las universidades y las redes comunitarias.
Entre los posibles beneficios para la ciudadanía, Dios menciona la reformulación de servicios y recursos, como los centros para personas mayores, que podrían pensarse de otra forma y abrirse a nuevas fórmulas de convivencia. Sin embargo, insiste en que el cambio más relevante debe estar en la reconstrucción de redes de cuidado, en «retomar lo común» y en poner a las personas en el centro para reducir la soledad y fortalecer la comunidad.
En cuanto a los plazos, la directora del LabINS explica que este año se trabajará primero dentro del propio Gobierno de Canarias, con acciones formativas sobre innovación social aplicada a las políticas de intergeneracionalidad y con un enfoque transversal entre distintas consejerías. La intención es celebrar antes de final de año al menos un encuentro con agentes sociales, empresas, grupos universitarios y redes comunitarias para presentar los avances y empezar a concretar propuestas sobre cada uno de los retos planteados.