Reducción de las pérdidas de agua en San Bartolomé de Tirajana hasta el 10%

Trabajadores de Canaragua | Foto: Canaragua

Trabajadores de Canaragua | Foto: Canaragua

El gerente de Canaragua en San Bartolomé de Tirajana, Jaime Planells Chicharro, destaca la importancia de renovar infraestructuras, reforzar la eficiencia energética y adaptar el servicio al cambio climático.

El gerente de Canaragua en San Bartolomé de Tirajana, Jaime Planells Chicharro, afirma que gestionar el ciclo integral del agua implica producirla, desalarla, distribuirla, controlar su calidad, recogerla tras su uso, depurarla y, cuando es posible, reutilizarla en jardines u otros usos antes de devolverla al medio con las condiciones adecuadas. Señala que en el municipio trabajan unas 75 personas, entre ellas siete ingenieros, para garantizar el suministro a una población que combina alrededor de 50.000 residentes censados y una planta turística de unas 90.000 camas, lo que puede elevar la demanda diaria hasta unas 120.000 personas.

Planells Chicharro destaca que San Bartolomé de Tirajana mantiene un porcentaje de pérdidas de agua situado entre el 8% y el 10%, una cifra que considera especialmente relevante por el coste económico, energético y ambiental de producir y distribuir el recurso. «Cada metro cúbico que se pierde por las redes es CO2 que estamos perdiendo en la atmósfera», afirma. Por ello, sostiene que reducir fugas no es solo una cuestión de eficiencia, sino también de responsabilidad medioambiental.

El responsable de Canaragua indica que el cambio climático ya se percibe en el municipio, especialmente en las zonas de medianías, donde los nacientes aportan cada vez menos agua y muchas personas que antes regaban pequeñas huertas con recursos naturales dependen ahora del suministro potable. Explica que la respuesta pasa por ampliar tuberías, construir depósitos de mayor capacidad y dotarse de almacenes, bombas y recambios suficientes para reaccionar ante daños como los provocados por la borrasca Terese. A su juicio, este tipo de episodios obliga a prepararse para nuevas emergencias.

Tecnología, ahorro y responsabilidad ciudadana

Planells Chicharro afirma que el sector turístico ha avanzado en eficiencia hídrica y observa que muchos establecimientos aprovechan sus reformas para reducir consumos, sustituyendo bañeras por platos de ducha o zonas de césped por picón, vegetación más adecuada o césped artificial. También señala que las infraestructuras de los municipios turísticos existen, pero necesitan renovación, adaptación tecnológica y, en algunos casos, una nueva ubicación, ya que algunas depuradoras han quedado demasiado cerca de las urbanizaciones por el crecimiento urbano.

El gerente de Canaragua subraya que la tecnología permite detectar fugas con rapidez y reparar averías en menos de 24 horas, lo que ayuda a mantener bajos los niveles de pérdida. Añade que la compañía realiza auditorías energéticas anuales para revisar bombas e instalaciones de alto consumo, sustituir equipos deteriorados y reducir su huella de carbono. Además, recuerda que en San Bartolomé de Tirajana existen tarifas sociales para familias vulnerables, con condiciones reducidas para garantizar el acceso al agua. En el ámbito ciudadano, advierte de que las toallitas siguen siendo uno de los principales problemas del saneamiento: «Mensualmente sacamos toneladas de toallitas en nuestras redes», afirma.