SATSE advierte de que cuatro de cada diez enfermeras canarias se plantean abandonar la profesión

Enfermeras preparando dosis de vacunas | Foto; Gobierno de Canarias

Enfermeras preparando dosis de vacunas | Foto; Gobierno de Canarias

El sindicato denuncia que la temporalidad, la falta de personal, la sobrecarga asistencial y la ausencia de medidas de conciliación amenazan la estabilidad del sistema sanitario canario.

El secretario general de SATSE Canarias, Yoel Hernández, advierte de que la situación de la enfermería en el archipiélago es especialmente preocupante cuando se trasladan al ámbito autonómico los datos del mayor estudio realizado en España sobre este colectivo. Hernández afirma que Canarias está «a la cola del Estado» y señala que el problema principal es la falta de medidas para retener talento en una profesión sometida a altos niveles de temporalidad, sobrecarga asistencial y desgaste físico y emocional. Según indica, la comunidad necesita «por lo menos 2.000, 2.500 enfermeras más» y, al mismo tiempo, se enfrenta al riesgo de que «prácticamente cuatro de cada diez enfermeras o enfermeros en nuestra comunidad autónoma se plantean abandonar la profesión».

Hernández sostiene que las causas de esta situación son modificables y que, por tanto, la respuesta depende de decisiones políticas. «La inestabilidad laboral se puede solventar, las condiciones laborales se pueden solventar, las cargas laborales y los ratios se pueden solventar», afirma. Recuerda que en Canarias solo se han resuelto dos procesos selectivos en unos veinte años, con una última OPE de 2019 y una anterior de 2007, lo que provoca tasas de eventualidad muy elevadas y empuja a muchos profesionales a buscar salidas con mayor estabilidad. A su juicio, la vocación no es el problema, porque «esta profesión es una profesión muy vocacional y la vocación aquí no falta», sino la ausencia de condiciones que permitan seguir ejerciendo sin sacrificar la vida personal.

El representante sindical vincula esta precariedad con la falta de conciliación y resume la situación con una frase que considera recurrente entre los profesionales: «Esta profesión te exige que trabajes como si no tuvieras familia y luego se te exige que tengas familia como si no tuvieras trabajo». Hernández afirma que en el sistema público sanitario canario no existen medidas suficientes para compatibilizar la vida laboral y familiar, pese a que ese factor podría ser decisivo para frenar el abandono de la profesión. También alerta del impacto sobre la salud mental, al señalar que la sobrecarga, la ansiedad y el estrés laboral provocan problemas graves entre los trabajadores sanitarios.

Ratios insuficientes y urgencias saturadas

Hernández afirma que Canarias necesita entre una y tres enfermeras más por cada mil habitantes para acercarse a ratios medios europeos, y subraya que la falta de sustituciones agrava la presión sobre quienes permanecen en activo. Explica que cuando no se cubren vacaciones, bajas, permisos o incapacidades temporales, la carga asistencial se traslada al resto de la plantilla, con consecuencias directas sobre la calidad del servicio. «Las enfermeras ponen toda su vocación, su esfuerzo y su sacrificio en que eso se note lo menos posible», sostiene, al tiempo que recuerda que son las profesionales sanitarias mejor valoradas por los pacientes.

El secretario general de SATSE Canarias también considera estructural la saturación de las urgencias hospitalarias y extrahospitalarias. Afirma que el sistema sanitario canario «no está adaptado a nuestra población», ni a la residente ni a la población flotante que soportan las islas. Reclama actualizar el tamaño, la ubicación y el número de servicios disponibles, y recuerda que ya se había estudiado la necesidad de crear nuevos recursos a través del PLUSCAN. Hernández advierte de que las jornadas maratonianas, los doblajes y el trabajo en condiciones precarias no pueden sostenerse indefinidamente: «Los profesionales son personas» y, si se les mantiene con ratios bajas y cargas excesivas, «llegará un momento en el que la salud falla».