ÁMATE recibe la Medalla de Oro de Canarias por su apoyo a las mujeres con cáncer de mama

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La presidenta de la asociación, Mari Carmen Bonfante, dedica el reconocimiento a las mujeres que han pasado por la enfermedad, a las que ya no están y al voluntariado.

La presidenta de la Asociación Cáncer de Mama de Tenerife, ÁMATE, Mari Carmen Bonfante, afirma que la concesión de la Medalla de Oro de Canarias 2026 supone «un subidón de energía y de agradecimiento» para una entidad que, durante dos décadas, ha acompañado a mujeres y familias afectadas por la enfermedad. Bonfante señala que nunca pensaron en recibir un reconocimiento de esta dimensión, porque «el premio mejor es la sonrisa de cada día» de una mujer que se siente atendida, escuchada o acompañada en una consulta, en su tratamiento o en su recuperación.

Bonfante sostiene que la medalla visibiliza también a quienes han pasado por un cáncer de mama, a quienes no han podido superarlo y a las mujeres que llegarán en el futuro a la asociación. La presidenta de ÁMATE subraya, además, el papel esencial de las familias y del voluntariado, sin los que, afirma, la entidad no podría existir. «No podría existir ÁMATE sin voluntariado», dice, al destacar la implicación de muchas personas que colaboran «con todo el amor del mundo».

Atención cercana, apoyo emocional y detección precoz

La asociación trabaja actualmente en distintos puntos de Tenerife, desde La Guancha hasta Vilaflor, con atención en los municipios e incluso en los domicilios cuando las pacientes no pueden desplazarse. Bonfante explica que muchas mujeres llegan con otras cargas familiares, con tratamientos que les dificultan moverse o con una situación emocional muy frágil tras el diagnóstico. Por eso, ÁMATE ofrece acompañamiento desde el primer momento, atención psicológica y social, estética oncológica, actividad física, apoyo entre iguales y espacios de recuperación.

La presidenta de la entidad destaca la importancia del acompañamiento emocional en los primeros días tras el diagnóstico, cuando muchas mujeres solo escuchan la palabra cáncer y sienten miedo por su vida, sus hijos o su futuro. Bonfante afirma que ver a otras mujeres recuperadas les ayuda a respirar y a pensar: «si ustedes han podido, yo también puedo». También insiste en la detección precoz y recuerda que una de cada cuatro mujeres no acude a la mamografía cuando recibe la citación, muchas veces por miedo o por creer que no les ocurre nada. «Hay que hacerse la revisión cuando te corresponde», señala.

Bonfante advierte de que el perfil de las pacientes ha cambiado en los últimos años, con un aumento de mujeres jóvenes diagnosticadas, algunas de 23, 25 o 27 años, muchas de ellas con hijos pequeños o con deseo de ser madres. Afirma que esas circunstancias obligan a adaptar la respuesta de la asociación y reconoce que aún no existe una explicación clara para este cambio. La presidenta de ÁMATE dedica la Medalla de Oro de Canarias a las mujeres que lucharon junto a la asociación y «la vida no les dejó continuar», así como al equipo, al voluntariado, a las instituciones y a todas las personas que han hecho posible el trabajo de la entidad.