Canarias refuerza el operativo contra incendios y prepara el dispositivo para la visita del Papa

Primera reunión de coordinación para el inicio de la Campaña contra incendios forestales 2026 | Foto: Gobierno de Canarias

Primera reunión de coordinación para el inicio de la Campaña contra incendios forestales 2026 | Foto: Gobierno de Canarias

El ejecutivo coordina más de 2.600 efectivos, más de 200 autobombas y nuevas herramientas tecnológicas ante la campaña de alto riesgo, al tiempo que prepara el dispositivo para la visita del Papa.

El viceconsejero de Emergencias y Aguas del Gobierno de Canarias, Marcos Lorenzo, afirma que el Ejecutivo autonómico afronta la campaña de alto riesgo de incendios forestales con una coordinación previa entre administraciones, cuerpos de emergencia, cabildos, ayuntamientos y voluntariado, y con especial atención a las zonas de interfaz, donde el monte y los núcleos habitados se encuentran más próximos.

Una campaña hasta septiembre, pendiente del tiempo

Lorenzo explica que la campaña de alto riesgo de incendios forestales comenzará el 1 de junio y se extenderá, en principio, hasta el 30 de septiembre. No obstante, advierte de que ese calendario puede modificarse si las condiciones meteorológicas lo hacen necesario, como ya ha ocurrido en otras ocasiones.

El viceconsejero señala que el Gobierno de Canarias ha celebrado una reunión preparatoria para poner en común los recursos disponibles y revisar los aspectos de coordinación, organización, mejoras operativas y cambios normativos. El objetivo, afirma, es «prepararnos para afrontar de la menor manera posible, con las mejores garantías», la etapa del año en la que existe mayor riesgo de incendios forestales.

Lorenzo subraya que no se trata de la única época en la que pueden producirse fuegos en Canarias, pero sí de la principal por la combinación de altas temperaturas, condiciones de sequedad y acumulación de combustible vegetal en determinadas zonas.

Más de 2.600 personas y 200 autobombas

El responsable autonómico destaca que Canarias dispondrá este año de más de 2.600 personas vinculadas directamente a los dispositivos de extinción. A ello se suman más de 200 autobombas, sin contar vehículos ligeros, de coordinación, comunicaciones o unidades especiales.

Lorenzo señala también la importancia creciente del uso de drones en la gestión de emergencias. Solo en los dispositivos del Gobierno de Canarias, entre el Grupo de Emergencias y Salvamento y los equipos de intervención forestal, habrá más de 20 drones, a los que se suman los medios de cabildos y ayuntamientos.

Estos dispositivos permiten realizar tareas de vigilancia, detectar puntos calientes durante un incendio, mejorar la visualización del terreno y facilitar la toma de decisiones en tiempo real. El viceconsejero defiende que, bien coordinadas, estas herramientas aportan una mejora sustancial en la respuesta ante emergencias.

Tecnología e inteligencia artificial

Lorenzo explica que el Gobierno trabaja también en distintos proyectos tecnológicos para mejorar la prevención y la capacidad de análisis. Entre ellos cita el nuevo índice de peligrosidad de incendios de la Aemet, que evalúa la capacidad de ignición del territorio en función de los combustibles disponibles y de las condiciones meteorológicas.

Una de las novedades más llamativas es un proyecto piloto en La Palma basado en sensores capaces de detectar distintos tipos de humo. El viceconsejero los define como «narices digitales» para facilitar su comprensión. Se trata de dispositivos autónomos, alimentados con energía solar, que miden parámetros como temperatura, humedad y presencia de humo.

El proyecto se desarrolla en la comarca noroeste de La Palma, en el municipio de Tijarafe, en una zona de interfaz. Cuando los sensores localizan humo, envían una señal a una central que llega directamente al Cecoes 112, lo que permite movilizar el operativo correspondiente en los primeros momentos del fuego.

Lorenzo señala que el interés del sistema no se limita a la detección inmediata. La acumulación de datos durante más de un año permitirá combinarlos con información meteorológica para modelizar el territorio y simular el comportamiento de los incendios mediante herramientas digitales e inteligencia artificial.

Las zonas de interfaz, principal preocupación

El viceconsejero afirma que una de las mayores preocupaciones del Gobierno son las zonas de interfaz, es decir, aquellas en las que el monte se introduce en áreas pobladas o las viviendas se acercan al entorno forestal.

Lorenzo advierte de que estas zonas han aumentado en los últimos años como consecuencia del abandono del campo. Terrenos que antes estaban cultivados y funcionaban como cortafuegos naturales o económicos se han convertido ahora en combustible para los incendios.

«Lo que antes eran campos productivos, ahora mismo son yesca para los incendios», afirma. Por ello, considera esencial la colaboración de los ayuntamientos y de la ciudadanía para mantener limpios los terrenos próximos a las viviendas y crear discontinuidades entre el monte y los núcleos habitados.

El viceconsejero recuerda que el incendio de 2023 en el noroeste de La Palma demostró la gravedad de este problema, con varias decenas de viviendas afectadas precisamente en zonas de interfaz. A su juicio, la gestión del territorio no puede limitarse a proteger, sino que debe implicar actuaciones directas para reducir el riesgo.

Responsabilidad ciudadana

Lorenzo insiste en que la prevención de incendios no depende solo de los grandes dispositivos de emergencia. Afirma que las personas que viven en entornos rurales o de interfaz deben ser conscientes de la peligrosidad que implica residir en esas zonas y mantener el entorno de sus viviendas lo más limpio posible.

El viceconsejero defiende que vivir en el campo es «maravilloso», pero exige responsabilidad. En este sentido, valora que algunos ayuntamientos estén redactando ordenanzas para incentivar e incluso obligar, si fuera necesario, a la limpieza de terrenos privados.

A su juicio, estas medidas deben complementar el trabajo que realizan el Gobierno de Canarias, a través de la IRIF, y los cabildos insulares, mediante sus agentes de medio ambiente. La clave, afirma, es evitar que el fuego encuentre continuidad entre la vegetación forestal y las zonas habitadas.

La visita del Papa, una emergencia programada

Lorenzo aborda también el dispositivo de seguridad y emergencias para la visita del Papa a Canarias. El viceconsejero admite que se trata de uno de los mayores retos organizativos recientes, aunque subraya que cuenta con una ventaja: es una «emergencia, entre comillas, programada».

El Gobierno trabaja en la preparación del dispositivo junto con la Delegación del Gobierno, los cabildos afectados y los ayuntamientos de las poblaciones implicadas. Lorenzo explica que la semana próxima se empezará a trabajar sobre escenarios concretos en cada isla.

La visita del 11 de junio se centrará en Gran Canaria, con especial presencia en la zona metropolitana y una visita a Arguineguín vinculada al interés del Papa por conocer la realidad de la inmigración irregular que llega a Canarias. El 12 de junio, los actos se concentrarán en Tenerife, especialmente en Santa Cruz de Tenerife y La Laguna.

Seguridad de las personas asistentes

El viceconsejero aclara que, desde el punto de vista de Protección Civil, la principal preocupación no es tanto la seguridad personal del Papa, que corresponde a equipos especializados, al Ministerio del Interior y a los servicios propios del Vaticano, sino la seguridad de las personas que acudirán a los actos multitudinarios.

Lorenzo apunta que habrá recorridos en papamóvil por zonas principales de ambas capitales y actos con gran concentración de público. En el caso de Gran Canaria, se calcula una asistencia de unas 40.000 personas a la misa en el Estadio de Gran Canaria, mientras que en Santa Cruz de Tenerife se prevé una concurrencia similar en la zona del muelle.

El dispositivo deberá prever posibles desmayos, deshidrataciones y otras incidencias asociadas a concentraciones de público, calor o largas esperas. Por ello, Lorenzo recomienda a quienes acudan llevar agua, usar gorra si van a estar expuestos al sol y adoptar medidas individuales de autoprotección.

El papel del sistema Es-Alert

El viceconsejero valora también las pruebas del sistema Es-Alert, realizadas recientemente en Tenerife, concretamente en La Guancha, durante un simulacro de emergencia en zona de interfaz organizado por el Cabildo de Tenerife en coordinación con la Dirección General de Emergencias.

Lorenzo recuerda que este sistema ya se ha utilizado en situaciones reales, como el incendio de 2023 en El Rosario, la tormenta Teresa en el norte de Tenerife y La Gomera, y el incendio de La Palma de 2023, donde se emitieron órdenes de evacuación.

El viceconsejero afirma que, en principio, la respuesta ciudadana ha sido adecuada, pero insiste en que Es-Alert no sustituye al resto de canales de comunicación. Lo define como «el megáfono de la policía local», una herramienta para que la autoridad que gestiona una emergencia transmita instrucciones concretas a la población.

Lorenzo recalca que los medios de comunicación siguen siendo fundamentales para distribuir mensajes correctos durante una emergencia. También advierte de que J-Alert debe usarse solo cuando sea necesario, porque un uso excesivo puede reducir su eficacia.

«Yo siempre lo comparo con un extintor o una manguera de una boca de incendios que está debajo de un cristal que dice: rómpase en caso de emergencia», afirma. «Para eso es el Es-Alert», concluye.