La Unidad Integral de la Mujer de San Roque apuesta por una cirugía de mama más precisa y conservadora

Cirugía de mama en Hospitales Universitarios San Roque | Foto: HUSR

Cirugía de mama en Hospitales Universitarios San Roque | Foto: HUSR

La incorporación de radioterapia intraoperatoria y técnicas avanzadas de detección permite tratamientos menos invasivos y diagnósticos más precoces en cáncer de mama en Las Palmas.

El cirujano Ramón Téllez Uzcátegui, especialista en cirugía general y de mama en Hospitales Universitarios San Roque (HUSR), destaca que la Unidad Integral de la Mujer constituye un modelo asistencial único en la sanidad privada de Canarias al concentrar en un mismo entorno todas las especialidades implicadas en la salud femenina.

Este enfoque permite abordar el cáncer de mama desde una perspectiva coordinada, combinando prevención, diagnóstico precoz y tratamiento avanzado. Según explica, la clave está en la integración de tecnología de última generación con equipos multidisciplinares, lo que favorece decisiones clínicas más precisas y personalizadas. 

Cirugía más conservadora gracias a la tecnología

Uno de los principales avances en este campo es el carácter cada vez más conservador de la cirugía. Frente a intervenciones más agresivas del pasado, actualmente se prioriza la preservación de la mama siempre que es posible: «Cada vez el cáncer de mama se trata de forma más conservadora gracias a procedimientos más sofisticados y diagnósticos más precoces», señala Téllez.

El especialista subraya que los nuevos sistemas de imagen permiten detectar lesiones muy pequeñas, incluso imperceptibles al tacto, lo que facilita intervenir en fases iniciales de la enfermedad y mejorar el pronóstico.

Radioterapia intraoperatoria: tratamiento en el mismo acto quirúrgico

Uno de los elementos diferenciales del HUSR es la posibilidad de aplicar radioterapia intraoperatoria durante la propia intervención. Esta técnica permite irradiar directamente el lecho tumoral tras la extirpación del tumor, reduciendo el riesgo de que queden células malignas.

Para ello, es necesario no solo disponer del equipamiento específico, sino también de quirófanos adaptados a este tipo de tecnología, algo que no está disponible en todos los centros hospitalarios: «La radioterapia intraoperatoria permite tratar directamente la zona donde estaba el tumor y maximizar la seguridad de los márgenes», explica el cirujano.

El ganglio centinela, clave para el pronóstico

Otro de los pilares de la cirugía moderna es la detección del ganglio centinela, es decir, el primer ganglio al que podría extenderse el cáncer desde la mama.

Mediante la inyección de un radioisótopo y el uso de una sonda específica, los especialistas identifican y extraen este ganglio para su análisis. Este procedimiento permite evaluar si la enfermedad se ha diseminado sin necesidad de intervenciones más agresivas en la axila: «Es un método poco invasivo que nos permite conocer el pronóstico de la paciente y evitar cirugías más extensas», indica Téllez.

Intervenciones menos invasivas y mejores resultados estéticos

La combinación de estas técnicas se traduce en cirugías menos invasivas, con incisiones más pequeñas y un mayor cuidado del resultado estético.

Además, en muchos casos se emplean herramientas como semillas radioactivas o guías metálicas para localizar tumores no palpables, lo que permite una mayor precisión durante la intervención.

El especialista concluye que cada paciente requiere una valoración individualizada, ya que el tratamiento depende del estadio del tumor y de sus características biológicas, pero insiste en que la tendencia actual es clara: intervenir antes, con mayor precisión y con el menor impacto posible sobre la calidad de vida de la mujer.