Una expedición de 25 a 30 personas, con presencia canaria, queda confinada en un hotel en la capital maliense tras una ofensiva coordinada que deja decenas de muertos y evidencia la gravedad de la crisis en el Sahel.
El promotor musical Juan Salán relata que la delegación se despertó el pasado sábado con el aviso de la embajada española sobre un ataque conjunto de fuerzas tuareg y grupos vinculados a Al Qaeda en varias ciudades del país, incluida la capital.
Según explica, la ofensiva afectó al aeropuerto de Bamako y a la residencia del ministro de Defensa, donde un coche bomba provoca su muerte junto a la de su familia: «Aquí dicen que ha sido el ataque terrorista más importante que ha habido en los últimos años»
Las cifras iniciales apuntan a entre 60 y 70 fallecidos, aunque las informaciones llegan de forma confusa en las primeras horas.
Confinados en el hotel bajo toque de queda
La expedición permaneció todo el sábado en el hotel, sin posibilidad de salir, en un contexto de toque de queda y fuerte presencia de seguridad. Salán señala que la percepción real de la gravedad no llegó hasta el momento de abandonar el recinto: «Dentro del hotel no tenías una idea clara de cómo era la cosa»
El traslado al aeropuerto se realizó escoltado por un convoy de seguridad facilitado por la embajada, atravesando controles militares que evidencian la dimensión del conflicto.
Escalada de violencia en el Sahel
El promotor describe un escenario de alta inestabilidad en la región, con avances de grupos armados y combates activos en distintos puntos del país: «Aquello está bajo la locura y no va a ser fácil salir de esa»
Según las informaciones recibidas, el ejército de Mali cuenta con el apoyo de mercenarios rusos —alrededor de 1.500 efectivos— en su lucha contra los grupos insurgentes.
Salán advierte de que la situación podría agravarse si ese respaldo desaparece, lo que facilitaría el avance de organizaciones yihadistas.
Salida del país y regreso a España
La delegación logró abandonar Mali en un vuelo nocturno tras pasar por Casablanca, desde donde continúan viaje hacia Madrid y posteriormente Canarias: «Hemos estado bien en todo momento, sin ningún tipo de angustias»
El grupo, compuesto por empresarios, representantes institucionales y periodistas, no ha sufrido daños personales, aunque la experiencia pone de relieve los riesgos de desplazarse a una zona marcada por la inestabilidad.
Un contexto cada vez más incierto
Salán subraya que, pese a tratarse de una zona de conflicto, la capital maliense se consideraba relativamente segura hasta ahora. Sin embargo, la magnitud y coordinación de los ataques cambia ese escenario y deja en evidencia la fragilidad del país.
La crisis en Mali, en pleno Sahel, continúa así sin una solución clara a corto plazo, en un contexto geopolítico complejo marcado por la retirada de fuerzas internacionales y la creciente presencia de actores externos.