➤ «Que no vengan en el último minuto a ofrecerme lo que tenían que haberme ofrecido hace mucho tiempo» ➤ «La anulación del PIO es un palo para Gran Canaria, para los 21 municipios, para las inversiones y para la economía» ➤ «Están aplicando una norma que no existe, que está derogada, y por tanto están yendo contra la ley»
La alcaldesa de Mogán, Onalia Bueno, reafirma su intención de explorar una candidatura propia al Cabildo de Gran Canaria, al margen de Coalición Canaria. «Estoy valorando presentarme y, si lo hago, será para liderar», asegura.
Bueno reivindica su peso político y su trayectoria, destacando que cuenta con un respaldo electoral sólido. «No soy el último de la fila ni el segundo plato de nadie», afirma, defendiendo su autonomía frente a posibles intentos de integración en otras listas.
Asimismo, compara la relación con su actual espacio político, Coalición Canaria, con «un matrimonio que se ha ido fracturando», lo que, a su juicio, hace inviable una reconciliación de última hora. «Las relaciones se construyen en el día a día, no en el último minuto», añade.
Sin complejos
La alcaldesa concluye reivindicando su perfil político y su capacidad de liderazgo. «No tengo ningún complejo», afirma, subrayando que su trayectoria y los resultados electorales respaldan su posición en el panorama político insular.
Anulación del Plan Insular de Ordenación (PIO)
Sobre la anulación judicial del Plan Insular de Ordenación (PIO) de Gran Canaria, Bueno afirma que responde a un error jurídico «claro», al haberse sustentado en una normativa ya derogada. A su juicio, la sentencia no entra en el fondo del documento, sino en la forma en que fue tramitado, lo que deja en evidencia una deficiente aplicación legal por parte del Cabildo.
Un fallo «de forma» con grandes consecuencias
Bueno sostiene que la resolución judicial evidencia que «se está aplicando un PIO que no existe», lo que, en su opinión, supone actuar «contra la ley». La alcaldesa explica que el tribunal no cuestiona el contenido del plan, sino el hecho de que se haya apoyado en una normativa derogada, concretamente en las antiguas directrices de ordenación.
En este sentido, subraya su sorpresa ante el error, teniendo en cuenta el nivel técnico del equipo de planificación del Cabildo. «Hay muy buenos profesionales y no entiendo qué ha pasado para mezclar leyes vigentes con otras ya derogadas», afirma, insistiendo en que se trata de un fallo básico en materia urbanística.
Impacto en la isla
La alcaldesa considera que la anulación del PIO tiene efectos directos en el conjunto de Gran Canaria. «Es un palo para los 21 municipios», señala, al tiempo que advierte de las consecuencias para la inversión, el desarrollo económico y proyectos estratégicos.
Entre los ámbitos afectados menciona actuaciones como el desarrollo del tren o procesos de expropiación ya iniciados, que ahora quedan en una situación de incertidumbre. También apunta a posibles perjuicios para particulares que hayan iniciado trámites urbanísticos al amparo del plan.
Además, lamenta que la legislación estatal en materia de suelo permanezca bloqueada en el Congreso, lo que impide, a su juicio, introducir mecanismos que eviten la caída total de los planes por defectos formales. «Se podrían salvar determinadas actuaciones, pero la ley está enquistada», afirma.
Críticas al Cabildo
Bueno reclama explicaciones públicas por parte del Cabildo de Gran Canaria. Considera que no basta con cuestionar la proporcionalidad de la sentencia, sino que es necesario aclarar por qué se ha producido el error jurídico. «Que expliquen por qué se han equivocado», insiste.
En este contexto, también pone en duda que se asuman responsabilidades políticas, al señalar que «en este país nadie dimite», en referencia a la gestión del caso.
Perspectivas turísticas
En cuanto a la situación turística, Bueno se muestra optimista respecto a la temporada de verano en Mogán. Asegura que el municipio mantiene buenos niveles de ocupación y que, aunque existe un descenso puntual tras la Semana Santa, la actividad se recuperará en los próximos meses.
No obstante, advierte de la influencia de factores internacionales, como la geopolítica, que pueden alterar la demanda turística. «El mal de unos es el beneficio de otros», señala, en alusión a situaciones como la Primavera Árabe, que en su momento favorecieron a destinos como Canarias.