La ganadera, titular de la granja Los Tumbitos en Barlovento, afirma que la propuesta del Cabildo reconoce no solo su trayectoria, sino la defensa del sector primario y de la raza palmera, en riesgo por la falta de relevo generacional.
La ganadera Brenda Rodríguez, titular de la granja Los Tumbitos en Barlovento (La Palma), afirma que la propuesta del Cabildo como candidata al Premio Insular 2026 reconoce no solo su trayectoria, sino la defensa del sector primario y de la raza palmera, en riesgo por la falta de relevo generacional.
Un reconocimiento al trabajo diario
Rodríguez recibe la nominación con satisfacción y la interpreta como un respaldo al esfuerzo continuado en el campo. «Cualquier reconocimiento que nos haga al trabajo, pues súper contenta», afirma.
Su jornada comienza a primera hora con el ordeño, la alimentación del ganado y la elaboración de queso, a lo que se suman múltiples tareas adicionales que varían según las necesidades de la explotación.
Una vocación nacida en la familia
La ganadera explica que su vínculo con el sector viene “de cuna”, ya que creció en la propia explotación familiar. Aunque inicialmente compaginó esta actividad con otros trabajos, un accidente de su padre marcó un punto de inflexión que la llevó a asumir plenamente la gestión de la granja.
A partir de ese momento, apostó por modernizar las instalaciones mediante ayudas públicas y asesoramiento técnico, lo que le permitió mejorar las condiciones de los animales y la producción.
Innovación y diversificación
En la actualidad, la granja centra su producción en el queso de cabra, con distintas elaboraciones que incluyen fresco, semicurado, curado y variedades con especias, además de mantequilla y proyectos para ampliar la oferta con yogur.
Rodríguez destaca que, ante el descenso de la producción en la isla, gran parte del producto se vende directamente, lo que evidencia la reducción progresiva del sector.
Defensa de la raza palmera
Uno de los pilares de su trabajo es la conservación de la cabra palmera, una raza autóctona en peligro de extinción. «La calidad de la leche de esa cabra no la tiene ninguna», afirma, reivindicando tanto su valor productivo como identitario.
La ganadera advierte de que la falta de relevo generacional puede provocar la desaparición de esta raza en el medio plazo, ya que muchos profesionales están próximos a la jubilación sin que haya continuidad en sus explotaciones.
Falta de relevo y riesgo para el sector
Rodríguez alerta de un escenario preocupante para el sector primario en La Palma. «En diez años se jubilan un montón de ganaderos y no viene nadie detrás», afirma.
Esta situación podría derivar en una reducción drástica de la producción local y en la dependencia de importaciones, tanto de leche como de carne.
Un trabajo sin descanso
La ganadera subraya el carácter exigente de la profesión, que requiere dedicación los 365 días del año. «Yo no libro nunca», afirma, destacando la dificultad de conciliar la vida personal con la actividad ganadera.
Además, señala la falta de mano de obra como otro de los problemas estructurales del sector, lo que impide delegar tareas o disponer de días de descanso.
Visibilidad de la mujer en el campo
Rodríguez también pone en valor el papel de las mujeres en el sector primario, tradicionalmente invisibilizado. Recuerda que muchas trabajaban en la sombra sin reconocimiento ni cotización, una situación que ha ido cambiando en los últimos años.
Su candidatura al Premio Insular 2026 simboliza, en este sentido, el reconocimiento a una nueva generación de mujeres que lideran explotaciones y dan visibilidad al trabajo en el campo.