➤ «Las Palmas de Gran Canaria no necesita avalanchas turísticas» ➤ «El tema de la vivienda se ha convertido en un problemón monumental» ➤ «En política, lo único que no perdono es la deslealtad»
El primer teniente de alcalde y concejal de Desarrollo, Turismo y Ciudad del Mar del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, y presidente de Guaguas Municipales, Pedro Quevedo, afirma que la ciudad atraviesa un momento de presión social y económica que obliga a intervenir en ámbitos como la vivienda y a gestionar con prudencia el crecimiento turístico. «El sacrosanto mercado está dejando a nuestra gente en la calle», señala, al advertir de los efectos de la especulación inmobiliaria .
Presión turística y modelo de ciudad
Quevedo considera que la capital grancanaria vive una etapa de alta afluencia turística, con cifras históricas tanto en número de visitantes como en calidad del gasto. Sin embargo, advierte de los riesgos de una promoción excesiva. «Las Palmas de Gran Canaria no necesita avalanchas turísticas», afirma, defendiendo un modelo basado en el equilibrio y la sostenibilidad .
En este sentido, subraya que la ciudad debe apostar por eventos de calidad que favorezcan el disfrute de residentes y visitantes, pero evitando dinámicas que puedan generar saturación o deterioro del entorno, especialmente en espacios sensibles como la playa de Las Canteras.
Vivienda y especulación
El dirigente municipal sitúa el acceso a la vivienda como uno de los principales problemas actuales. «El tema de la vivienda se ha convertido en un problemón monumental», sostiene, al denunciar la compra de inmuebles con fines especulativos por parte de inversores con mayor poder adquisitivo .
Quevedo se declara partidario de intervenir el mercado para frenar esta tendencia. «El sacrosanto mercado está dejando a nuestra gente en la calle», insiste, y reclama medidas como la declaración de zonas tensionadas que permitan regular los precios y el uso de la vivienda.
No obstante, reconoce que las competencias están repartidas entre distintas administraciones, lo que dificulta la adopción de decisiones inmediatas y exige acuerdos a nivel estatal y autonómico.
Críticas a la política estatal y auge de la ultraderecha
El responsable municipal muestra preocupación por el clima político nacional e internacional, marcado, a su juicio, por el auge de discursos populistas. Considera que estas formaciones ofrecen «soluciones fáciles para problemas complejos» que no resuelven los retos reales de la ciudadanía .
En particular, critica la actuación de representantes de Vox y su falta de compromiso con Canarias, así como la normalización de pactos políticos con este tipo de fuerzas. Advierte de que estas dinámicas pueden tener consecuencias negativas tanto en el ámbito social como económico.
Reorganización en el Ayuntamiento
En el plano municipal, Quevedo aborda la reciente reorganización del gobierno local tras la crisis interna en Nueva Canarias y la salida de varios concejales. Explica que la redistribución de competencias responde a la necesidad de garantizar la estabilidad institucional: «Lo único que no perdono es la deslealtad», afirma, en alusión a los episodios que han marcado esta ruptura política .
El edil defiende que la estabilidad del gobierno está asegurada tras la aprobación del presupuesto y considera que la nueva estructura permite un funcionamiento más ordenado de las áreas municipales, incluyendo servicios estratégicos como Guaguas Municipales y Aguas.
Transfuguismo y situación política en Canarias
Quevedo se muestra especialmente crítico con el fenómeno del transfuguismo, al que califica como una forma de «corrupción política». Advierte de que este tipo de prácticas tendrá un coste electoral para quienes las protagonizan, especialmente en municipios como Santa Lucía de Tirajana, donde prevé cambios en la alcaldía.
A su juicio, la división interna y la pérdida de cohesión son factores que la ciudadanía penaliza, por lo que confía en que estas situaciones se resuelvan en favor de la estabilidad y la coherencia política.
Una etapa marcada por la tensión política
El dirigente reconoce que el contexto político actual está marcado por la confrontación y la desconfianza, incluso entre antiguos compañeros. En su caso, admite sentirse especialmente afectado por determinadas decisiones que califica de desleales y que, asegura, ha conocido «por el periódico» .
Pese a ello, insiste en la necesidad de mantener la gobernabilidad y continuar trabajando en la gestión de la ciudad, priorizando los intereses de la ciudadanía en un escenario complejo tanto a nivel local como global.