El doctor Pedro Lara destaca la necesidad de un abordaje integral que tenga en cuenta el entorno, las emociones y la calidad de vida del paciente.
El jefe del Centro Oncológico Integral Canario de Hospitales Universitarios San Roque, Pedro Lara, afirma que el tratamiento del cáncer debe ir más allá del enfoque estrictamente médico. «No es el cáncer, es la persona con cáncer», expresa, al subrayar la necesidad de considerar el contexto vital de cada paciente.
Lara recuerda que «una de cada tres mujeres va a padecer un cáncer a lo largo de su vida» y advierte de que, especialmente en el caso del cáncer de mama, es imprescindible un enfoque integral que no solo busque la curación, sino que minimice el impacto físico, emocional y social de la enfermedad.
Un enfoque integral y personalizado
El especialista explica que el modelo asistencial debe incorporar aspectos como la nutrición, el cuidado estético, la psicología o el acompañamiento durante todo el proceso. «Las necesidades van más allá del puro tratamiento oncológico», afirma.
En este sentido, destaca la importancia de facilitar que el paciente mantenga, en la medida de lo posible, su estilo de vida y reduzca el impacto emocional del tratamiento. «No es lo mismo transitar por una quimioterapia manteniendo tu pelo que no», señala, poniendo como ejemplo los avances en la preservación de la imagen personal.
La importancia de una única unidad asistencial
Uno de los pilares del modelo que defiende Lara es la centralización de la atención. «Que la paciente no vaya de puerta en puerta», indica, al valorar positivamente la existencia de una unidad que concentre todos los servicios necesarios.
Este enfoque, asegura, reduce la incertidumbre y el desgaste emocional, al ofrecer un itinerario claro y coordinado dentro del sistema sanitario.
Decisiones compartidas con el paciente
Lara insiste en que el paciente debe tener un papel activo en la toma de decisiones. «Los pacientes somos los que nos comemos el marrón», afirma, para explicar que es la persona quien asume el tratamiento y, por tanto, debe elegir entre las distintas opciones disponibles: «Las decisiones de cada persona son fundamentales porque es quien se va a poner el tratamiento»
El equipo médico, añade, tiene la responsabilidad de explicar con claridad las alternativas y sus consecuencias, pero es el paciente quien decide en función de su situación personal.
El valor del equipo multidisciplinar
El especialista destaca también la relevancia de los comités multidisciplinares en la evaluación de cada caso. Explica que en ellos participan profesionales de distintas áreas —oncología, cirugía, radiología, psicología— para analizar la situación desde todos los ángulos: «Cada persona tiene un entorno y una situación», afirma, por lo que las decisiones deben adaptarse a esa realidad y no limitarse a criterios clínicos aislados.
Accesibilidad y acompañamiento continuo
Otro de los elementos que Lara considera clave es la accesibilidad del sistema. «El paciente con cáncer necesita ser atendido», expresa, al defender que la atención debe estar disponible incluso sin cita previa.
Este modelo busca evitar la sensación de abandono o incertidumbre, permitiendo resolver dudas de forma inmediata y reduciendo el sufrimiento emocional asociado a la enfermedad.
Tecnología y opciones terapéuticas
El centro cuenta, según explica, con una plataforma tecnológica completa que permite ofrecer tratamientos avanzados, como la inmunoterapia, junto a un amplio abanico de alternativas terapéuticas.
Lara subraya que disponer de múltiples opciones es esencial para adaptar el tratamiento a cada paciente. «Los profesionales tenemos que adaptarnos a las necesidades y deseos del paciente, no al revés», concluye.
En conjunto, el modelo que defiende el Centro Oncológico Integral Canario apuesta por una atención personalizada, coordinada y centrada en la persona, en la que el paciente y su entorno forman parte activa del proceso asistencial.