El Cabildo de la isla aprueba por unanimidad la creación de este órgano, una iniciativa destinada a estudiar y preservar las tradiciones, la cultura y el patrimonio del archipiélago ante los cambios demográficos y sociales.
El Cabildo de Lanzarote ha aprobado por unanimidad la creación del Observatorio Insular de la Identidad Canaria, una iniciativa promovida por el consejero de Gobierno Abierto, Armando Santana, que busca analizar y proteger los elementos que conforman la identidad cultural del archipiélago.
Santana expresa su satisfacción por el amplio respaldo político alcanzado durante el pleno. «La verdad que es complicado. Además, en el plenario de Lanzarote es algo difícil, pero lo hemos conseguido», señala.
El consejero destaca que la propuesta ha recibido el apoyo de formaciones políticas muy diversas. «Hemos conseguido el apoyo de todos los partidos, desde el Partido Socialista hasta Vox, y la verdad que estamos muy contentos», afirma.
Un órgano para estudiar y preservar la identidad
El Observatorio Insular de la Identidad Canaria nace con el objetivo de analizar la evolución de la cultura, las tradiciones y el patrimonio del archipiélago en un contexto marcado por importantes transformaciones sociales.
Santana subraya que no se trata de una iniciativa simbólica ni partidista. «Para mí no es una propuesta simbólica ni partidista; es una propuesta de futuro», explica.
En su opinión, Lanzarote y La Graciosa atraviesan un momento de profundos cambios demográficos y económicos que obligan a reflexionar sobre la preservación de la identidad cultural. «Somos un territorio limitado y en una isla como Lanzarote cualquier cambio tiene un impacto amplificado», señala.
El consejero advierte de que el crecimiento poblacional y la llegada de nuevas culturas constituyen una oportunidad, pero también plantean retos que deben gestionarse desde las instituciones.
«La llegada de otras culturas es una gran oportunidad, pero si desde las instituciones no respondemos con la experiencia que nos ha marcado como canarios, podemos tener un problema», afirma.
Un consejo de expertos para orientar las políticas públicas
El nuevo observatorio se configurará como un órgano consultivo formado por expertos de distintos ámbitos relacionados con la cultura y las tradiciones canarias.
Santana explica que el funcionamiento será similar al de un consejo asesor. «El observatorio tratará como un consejo de expertos, de sabios», señala.
Entre sus integrantes se prevé contar con representantes del ámbito cultural, de las tradiciones populares, del deporte autóctono, de la gastronomía y de otros sectores vinculados al patrimonio cultural del archipiélago: «Será un órgano reconocido por el Cabildo que se reunirá aproximadamente cada tres meses», explica.
El objetivo es que este espacio sirva para detectar cambios sociales y proponer medidas que permitan proteger y fortalecer la identidad cultural: «Tiene que ser la conciencia política que marque el rumbo de nuestro Cabildo», afirma.
Cultura, territorio y tradiciones
Santana señala que el trabajo del observatorio abordará múltiples ámbitos relacionados con la identidad canaria, desde el patrimonio cultural hasta las prácticas agrícolas tradicionales.
El consejero pone como ejemplo el paisaje agrícola de Lanzarote, caracterizado por sistemas de cultivo únicos. «Si no defendemos nuestra identidad, también puede cambiar nuestra forma de cultivo», advierte.
En su opinión, la llegada de nuevas prácticas agrícolas o culturales podría transformar en pocos años la fisonomía del territorio si no se toman medidas para preservar los elementos propios de la isla.
El observatorio también prestará atención a ámbitos como la gastronomía o el legado cultural impulsado por figuras clave de la historia reciente de Lanzarote.
El impacto del crecimiento demográfico
Uno de los factores que ha motivado la creación de este órgano es el fuerte crecimiento demográfico que experimenta la isla.
Santana explica que en algunas zonas de Lanzarote la población extranjera supera ya el 50 %. «Hay zonas en Lanzarote que superan más del 54 % de población extranjera», señala.
En la capital, Arrecife, el porcentaje también es significativo. «Estamos hablando de aproximadamente un 25 % de población extranjera en una ciudad de unos 75.000 u 80.000 habitantes», explica.
El consejero insiste en que la diversidad cultural es positiva, pero considera necesario reforzar las políticas de integración y transmisión cultural: «Tenemos la responsabilidad de explicar a quienes llegan de fuera lo que hemos sido, lo que somos y lo que queremos ser», afirma.
La presión de la vivienda vacacional
Santana también vincula la transformación social de la isla con el crecimiento de la vivienda vacacional, un fenómeno que, a su juicio, está alterando la vida de los barrios: «Los barrios ya no son lo que eran», señala.
El consejero asegura que muchos residentes están abandonando sus viviendas debido a la expansión del alquiler turístico. «Es triste ver a vecinos de toda la vida coger sus maletas y marcharse porque sus casas se destinan a la vivienda vacacional», afirma.
No obstante, insiste en que su posición no es contraria al turismo, motor económico fundamental para Canarias. «No estoy en contra del turismo, pero tampoco podemos dejar de advertir lo que nos parece mal», señala.
Identidad y transmisión cultural
Otro de los desafíos que menciona Santana es el descenso de la natalidad en el archipiélago, que dificulta la transmisión de tradiciones de una generación a otra: «Los nacimientos no aumentan en Canarias, todo lo contrario, disminuyen cada año», afirma.
A pesar de ello, destaca ejemplos positivos de integración cultural que, a su juicio, reflejan el valor de la identidad compartida: «No hay nada que más me emocione que ver a un niño de origen extranjero vestido con el traje típico canario el Día de Canarias», señala.
En su opinión, la identidad canaria debe ser inclusiva y compartida por quienes viven y trabajan en las islas.
Próximos pasos para su puesta en marcha
Tras la aprobación del observatorio, el Cabildo iniciará ahora la elaboración del reglamento que regulará su funcionamiento.
Santana explica que este proceso podría completarse en aproximadamente mes y medio. «El siguiente paso es crear el reglamento; espero que podamos tenerlo terminado en un mes y medio», señala.
Posteriormente se seleccionará a los expertos que formarán parte del órgano consultivo y se establecerá un calendario de reuniones periódicas: «La idea es reunirnos cada tres meses y que sea un órgano vivo que nos lo tomemos en serio», afirma.
El consejero concluye subrayando que su prioridad es que el observatorio se convierta en una herramienta útil para orientar las políticas públicas relacionadas con la identidad cultural de Lanzarote y del conjunto del archipiélago.