➤«Un crítico cinematográfico no puede condenar sistemáticamente a directores como Almodóvar» ➤ «El Festival de Cine de Las Palmas siempre apostó por el cine independiente sin darle la espalda al cine americano» «Quiero hacer algo acerca de la presencia y de la proximidad del acto final de la vida»
El periodista y crítico cinematográfico Claudio Utrera, creador y primer director del Festival Internacional de Cine de Las Palmas de Gran Canaria, reivindica una crítica cinematográfica libre de sectarismos y defiende la importancia de analizar el cine desde una mirada abierta. En este encuentro con Francisco Javier Chavanel, repasa más de medio siglo de escritura sobre cine, reflexiona sobre la evolución del festival que impulsó y adelanta la publicación de un volumen que recopila parte de su producción periodística.
Más de medio siglo escribiendo sobre cine
Utrera anuncia la próxima publicación de un libro que recoge una amplia selección de sus textos cinematográficos publicados a lo largo de cinco décadas. El volumen reunirá una antología de artículos escritos en distintos periódicos y revistas, fruto de una trayectoria que, según explica, se extiende ya durante 53 años.
«Son 53 años publicando», afirma, y explica que el libro reunirá alrededor de 800 páginas con una selección de sus críticas y artículos. El autor reconoce que el proceso de revisar sus propios textos ha sido también una forma de reencontrarse con su pasado profesional. «Lees cosas antiguas y te encuentras con textos que dices: “¿esto lo he escrito yo?”», comenta.
Utrera asegura que siempre ha tenido la costumbre de conservar todo lo que escribe, lo que le ha permitido reconstruir ese largo recorrido periodístico. «Tengo todo guardado», explica, al recordar que incluso conserva el recorte del primer artículo que publicó siendo muy joven.
El primer artículo y los comienzos
El crítico recuerda con precisión su primera publicación en prensa, cuando apenas tenía veinte años. El artículo estaba dedicado al musical Siete novias para siete hermanos, una película que, según explica, se reestrenaba entonces en Canarias. Aquel texto apareció en el antiguo periódico Falange, antecedente de lo que más tarde sería El Eco de Canarias.
Desde entonces, la escritura sobre cine se convirtió en una constante en su vida profesional, hasta el punto de construir una extensa trayectoria que abarca más de medio siglo de crítica cinematográfica.
La filosofía del Festival de Cine de Las Palmas
Durante la conversación, Utrera también repasa su etapa al frente del Festival Internacional de Cine de Las Palmas de Gran Canaria, del que fue impulsor y director durante quince años.
El crítico explica que el festival nació con una línea editorial clara: apostar por el cine independiente y por películas que habitualmente no tenían presencia en los circuitos comerciales. Sin embargo, subraya que esa apuesta nunca implicó despreciar el cine de las grandes producciones.
«Yo siempre dije a mi equipo que nunca le dieran la espalda al cine americano», afirma. En su opinión, el cine de Estados Unidos puede ser objeto de críticas, pero también merece reconocimiento cuando alcanza altos niveles de calidad.
Según señala, el festival intentó mantener ese equilibrio entre la atención al cine independiente y el reconocimiento del cine internacional más influyente.
La crítica cinematográfica y el riesgo del sectarismo
Uno de los aspectos que más preocupa a Utrera es el sectarismo en la crítica cinematográfica. El periodista considera que un crítico debe evitar prejuicios ideológicos o personales a la hora de valorar una obra.
«He huido toda mi vida del sectarismo», afirma, y añade que ese sectarismo puede manifestarse tanto en la ideología como en las preferencias estéticas o en la actitud hacia determinados cineastas.
En este sentido, cuestiona la actitud de algunos críticos que mantienen una postura sistemáticamente negativa hacia determinados directores. «No puedo concebir a un crítico que condene sistemáticamente a directores de la importancia que tiene, por ejemplo, Almodóvar», sostiene.
Para Utrera, el análisis cinematográfico debe partir de la apertura intelectual y del reconocimiento de la diversidad de estilos y propuestas.
Polémicas y censura en los años del franquismo
El crítico también recuerda algunas anécdotas de sus primeros años de trabajo, cuando la censura todavía condicionaba el tratamiento de determinados temas.
Uno de esos episodios ocurrió cuando escribió una crítica sobre la película MASH, de Robert Altman, que había sido prohibida durante años. Utrera tituló su artículo «Un ejército de bribones», pero al día siguiente apareció publicado como «Un ejército de bribones USA», una modificación destinada a evitar interpretaciones políticas en un contexto todavía marcado por la dictadura.
Aquella experiencia refleja, según explica, el clima político de una época en la que incluso las críticas cinematográficas podían generar tensiones.
El cine y la representación de la vejez
Entre los proyectos que prepara actualmente, Utrera menciona un nuevo libro dedicado a la representación de la vejez en la historia del cine. El crítico explica que el volumen reunirá una selección de alrededor de 300 películas que abordan esta temática desde distintas perspectivas.
El autor considera que el cine ha reflejado con gran sensibilidad el paso del tiempo y la etapa final de la vida, un tema que, según afirma, adquiere una dimensión cada vez más significativa en la sociedad contemporánea: «Voy a hacer reflexiones acerca de la presencia y de la proximidad del acto final de la vida», explica.
Para Utrera, el cine sigue siendo una herramienta privilegiada para interpretar la realidad y comprender los cambios culturales y sociales de cada época. En su caso, después de más de medio siglo escribiendo sobre películas, mantiene intacta la convicción de que la crítica cinematográfica debe servir para iluminar esa relación entre arte, historia y sociedad.