El director del establecimiento, Diego Campo, destaca el peso del equipo humano, un menú especial en Isla de Lobos y servicios de animación infantil para que parejas y familias disfruten sin renuncias.
El Hotel Princesa Yaiza Suite Hotel Resort vive una etapa de consolidación marcada por premios y por una estrategia centrada en la calidad del servicio. Su director, Diego Campo, subraya que el principal valor del establecimiento no son solo las instalaciones, sino «el equipo humano».
«Estamos en una profesión muy dura, de mucha constancia y atención al detalle», afirma, convencido de que los reconocimientos suponen «una motivación enorme» para seguir cuidando la cercanía y el trato personalizado con el cliente.
San Valentín pensado también para familias
De cara a San Valentín, el hotel ha diseñado una propuesta que combina romanticismo y conciliación familiar. La idea parte de una realidad frecuente: parejas que viajan con hijos y no quieren renunciar a una cena especial.
Por ello, el equipo de experiencias crea un programa paralelo para los más pequeños, con cena temprana, actividades temáticas y animadores. «No queremos que los padres se queden sin disfrutar porque no tengan dónde dejar a los niños», explica Campo.
El plan incluye varias ambientaciones nocturnas y un “campamento” en las zonas infantiles del complejo, una oferta que, según el director, «no es habitual en los hoteles de Canarias».
Alta gastronomía con producto propio
El epicentro de la velada será el restaurante Restaurante Isla de Lobos, con un menú degustación de cinco tiempos maridado con vinos y champán, acompañado de música en directo.
Campo detalla una propuesta que combina elaboraciones como ensalada de jamón de pato con foie, pescado con setas y salsas suaves, carnes melosas y postres de autor. Pero, más allá del menú, insiste en el origen del producto: «Muchos hablan de kilómetro cero, pero nosotros somos el kilómetro cero».
El hotel se abastece en parte de su propia finca agrícola y ganadera, lo que le permite ofrecer frutas, verduras y carnes de producción cercana y reforzar el relato de sostenibilidad y autenticidad.
Perfil del cliente y temporada
El establecimiento mantiene un perfil de huésped de alto poder adquisitivo, con fuerte presencia internacional. Aproximadamente el 70% procede del Reino Unido e Irlanda, mientras que el mercado nacional crece en periodos vacacionales.
Durante Semana Santa y verano predominan las familias; el resto del año, parejas y viajeros adultos que buscan tranquilidad. «Son clientes que quieren calidad, mimo y experiencias diferentes», resume el director.
Equilibrar lujo y ocio infantil
Compatibilizar escapadas románticas y turismo familiar no es, a su juicio, una contradicción. «El lujo está en los detalles», sostiene. El equipo contacta con los huéspedes antes de su llegada para anticipar necesidades y personalizar servicios.
Esa filosofía permite adaptar la experiencia según la época del año sin perder identidad: atención cercana, instalaciones cuidadas y una oferta amplia de ocio, restauración y descanso.
Slow luxury como sello propio
Campo define el modelo del hotel como “slow luxury”: disfrutar sin prisas, con gastronomía, bienestar y trato individualizado. «El cliente quiere sentirse especial», concluye.
Con esta estrategia, el Princesa Yaiza refuerza su posición como uno de los referentes turísticos del sur de Lanzarote, capaz de atraer tanto a quienes buscan una escapada en pareja como a quienes viajan con toda la familia.