Gran Canaria aspira a llenar el estadio en la final de la Copa de la Reina 2026

Presentación de la final de la Copa de la Reina 2026 | Foto: IIDGC

Presentación de la final de la Copa de la Reina 2026 | Foto: IIDGC

La isla será sede del partido del fútbol femenino el 16 de mayo, con impacto deportivo, turístico y social. La federación confía en un lleno histórico y en consolidar a Canarias como referencia internacional.

Gran Canaria ha sido designada para albergar la gran final de la Copa de Su Majestad la Reina Iberdrola 2026, uno de los eventos más relevantes del calendario del fútbol femenino español. El presidente de la Federación Interinsular de Fútbol de Las Palmas, Juan José Arencibia, considera que la elección supone «un espaldarazo al trabajo que se hace en la isla» y una oportunidad para proyectar la imagen de Canarias a escala nacional e internacional: «Es un reconocimiento al esfuerzo que se viene haciendo con los grandes eventos y al crecimiento del fútbol femenino en nuestra federación».

Un escaparate para el fútbol femenino

Arencibia subraya que la cita llega en un momento de máxima visibilidad para esta disciplina, con España liderando el ranking mundial y con un aumento sostenido de licencias en categorías femeninas: «Cada vez contamos con más jugadoras y ya tenemos ligas formadas solo por chicas de determinadas edades, algo impensable hace unos años».

La presencia de equipos como Real Madrid, FC Barcelona o el propio representativo canario, el Costa Adeje Tenerife, podría multiplicar el interés y la asistencia de público de otras islas.

Fecha marcada en rojo

El encuentro se disputará el 16 de mayo en el Estadio de Gran Canaria, pendiente de confirmar la hora en función de los finalistas y de las retransmisiones televisivas. La organización trabaja en un programa paralelo con zonas de ocio y actividades los días previos: «Queremos que sea una fiesta para toda la isla, con ‘fan zone’, congreso deportivo y participación de ayuntamientos y colectivos».

El objetivo es claro: llenar el recinto y batir registros de asistencia, superando incluso cifras logradas en grandes capitales.

Impacto más allá del deporte

El presidente federativo destaca el retorno económico y turístico, así como el efecto simbólico de situar a Gran Canaria como destino habitual de grandes competiciones. La final se enmarca, además, en la estrategia de posicionamiento de la isla de cara al Mundial 2030: «Si lo hacemos bien, esta puede ser la primera de muchas finales. Hay que pensar en grande».

Una candidatura trabajada «en la sombra»

Arencibia explica que la clave del éxito ha sido la discreción y la coordinación institucional con el Cabildo y el Instituto Insular de Deportes, evitando anuncios prematuros hasta asegurar la designación: «Hemos trabajado con tranquilidad, sin ruido, haciendo las cosas bien hasta tener la sede prácticamente cerrada».

Con la cuenta atrás ya en marcha, la federación confía en que la final de 2026 se convierta en un hito para el fútbol femenino y en una celebración colectiva que consolide a Gran Canaria como capital deportiva del Atlántico.