+Oportunidades acompaña la emancipación de jóvenes extutelados en Lanzarote y Fuerteventura

Proyecto +Oportunidades | Foto: Asociación Más Familia

Proyecto +Oportunidades | Foto: Asociación Más Familia

El proyecto ofrece apoyo integral —social, formativo, laboral y residencial— a jóvenes que salen del sistema de protección, con acompañamiento educativo y emocional para facilitar su autonomía y prevenir la exclusión.

El proyecto +Oportunidades se ha convertido en una herramienta clave para apoyar la emancipación de jóvenes extutelados y extuteladas en Lanzarote y Fuerteventura. Así lo expone Ybán Pérez Cejudo, pedagogo y coordinador de esta iniciativa, que subraya la necesidad de un acompañamiento integral cuando estos jóvenes alcanzan la mayoría de edad y salen de los recursos de protección del Gobierno de Canarias.

El vacío tras la mayoría de edad

Pérez explica que muchos jóvenes han tenido sus necesidades básicas cubiertas mientras estaban tutelados, pero al cumplir los 18 años se enfrentan de forma abrupta a una realidad marcada por la incertidumbre. «Se preguntan qué va a ser de mí ahora», señala, especialmente cuando no han logrado completar su formación, acceder a un empleo o contar con una red familiar de apoyo.

En este contexto, +Oportunidades surge como un proyecto subvencionado por el Gobierno de Canarias y gestionado por la entidad Más Familia, con el objetivo de hacer seguimiento y acompañar a estos jóvenes en un momento comprendido entre los 17 años y medio y los 21, con posibilidad de prórroga hasta los 24 años.

Un apoyo integral y personalizado

El coordinador destaca que el proyecto trabaja desde un enfoque integral que abarca todas las áreas de la vida de la persona joven. En el ámbito social, se presta apoyo para la regularización administrativa, el empadronamiento, el acceso a ayudas y la cobertura de necesidades básicas como la alimentación o la higiene. También se acompaña en la búsqueda de alojamiento y en la gestión de trámites cotidianos que, sin orientación, resultan inaccesibles para muchos de ellos.

En el área formativa, el proyecto impulsa procesos de alfabetización, retoma estudios interrumpidos y orienta a los jóvenes hacia itinerarios educativos acordes a sus motivaciones y capacidades. Todo ello con un seguimiento continuado para evitar el abandono.

Inserción laboral y redes de apoyo

+Oportunidades dedica un esfuerzo específico a la inserción laboral, con talleres de capacitación, elaboración de currículos y mediación con empresas colaboradoras. Pérez subraya que un alto porcentaje de los jóvenes participantes logra incorporarse al mercado laboral, especialmente en sectores como la hostelería, la restauración o los servicios, contribuyendo activamente a la economía local.

Junto a ello, el proyecto fomenta el ocio y el tiempo libre como espacios para crear redes informales, conocer los recursos de las islas y fortalecer relaciones entre iguales, reduciendo progresivamente la dependencia de las administraciones.

La vivienda, una pieza clave

Uno de los mayores obstáculos para la emancipación es el acceso a la vivienda. Pérez recuerda que, tras años de experiencia, detectaron que esta era una «pata imprescindible» del proceso. De ahí nació Alojamás, una vivienda de emergencia social que actúa como recurso puente para jóvenes del proyecto mientras avanzan hacia la autonomía.

Aunque el recurso es limitado, permite evitar situaciones de sinhogarismo y ganar tiempo en un mercado inmobiliario especialmente hostil para jóvenes sin avales ni ingresos estables.

Acompañamiento educativo y emocional

Desde su experiencia como pedagogo, Pérez insiste en la importancia del acompañamiento educativo y emocional. Muchos jóvenes llegan tras adolescencias complejas, procesos migratorios o rupturas familiares, y se les exige una emancipación temprana sin contar con apoyos. «Reducimos situaciones de calle y de exclusión acompañando, estando presentes y escuchando», afirma.

El proyecto también actúa cuando los procesos no avanzan al ritmo esperado. En casos de consumo de tóxicos, problemas de salud mental o situaciones de extrema vulnerabilidad, el equipo mantiene el vínculo, realiza trabajo de calle y coordina con otros servicios para no perder el contacto con los jóvenes.

Diversidad de trayectorias y segundas oportunidades

Pérez describe una gran diversidad de realidades: jóvenes migrantes que llegan solos, jóvenes con conflictos familiares, otros que retoman estudios o aspiran a una cualificación mayor. También reconoce que hay retrocesos y momentos difíciles, pero defiende la importancia de sostener el acompañamiento incluso cuando «no es su momento».

«Mantener el expediente abierto, seguir llamando, encontrarnos en un parque o en una playa, también es intervenir», explica, destacando la necesidad de una mirada paciente y a largo plazo.

Un proyecto con impacto social

El coordinador concluye que +Oportunidades se ha consolidado como un espacio seguro para estos jóvenes, un lugar al que recurrir cuando surgen dificultades. «Es muy gratificante verlos integrados, trabajando, estudiando y construyéndose como adultos», afirma.

Pérez hace un llamamiento a seguir apoyando este tipo de iniciativas y a reforzar la coordinación entre administraciones y entidades sociales. «Si trabajamos juntos, podemos ofrecer muchas más oportunidades reales a quienes más lo necesitan», concluye.