El ajedrez: una herramienta de salud mental, educativa y social

Ajedrez | Foto: Pixabay

Ajedrez | Foto: Pixabay

José Carlos Martín, presidente de la Federación Canaria de Ajedrez, subraya los múltiples beneficios de este deporte y reclama mayor implicación institucional para incorporarlo al sistema educativo

El ajedrez es mucho más que un juego de estrategia. En palabras de José Carlos Martín, presidente de la Federación Canaria de Ajedrez, se trata de una herramienta «valiosísima» que impacta positivamente en la salud mental, el rendimiento académico, la socialización y el envejecimiento saludable. A pesar de su probada utilidad, Canarias aún no ha logrado implementar plenamente su inclusión en el sistema educativo, a pesar de contar con resoluciones parlamentarias aprobadas por unanimidad desde hace más de una década.

Ejercicio para la mente y prevención del deterioro cognitivo

«Así como la gente entrena su cuerpo, el ajedrez entrena la mente», afirma Martín, quien insiste en que esta práctica fortalece funciones cognitivas esenciales como la memoria, la concentración, la planificación, la resolución de problemas y la toma de decisiones. Se trata, asegura, de un lenguaje más, que puede practicarse desde los cuatro años hasta edades avanzadas. «Está demostrado que quienes juegan al ajedrez reducen el riesgo de padecer demencia o Alzheimer, o al menos retrasan su aparición», explica.

Una asignatura pendiente en el sistema educativo

Aunque el Parlamento de Canarias aprobó en 2017 una Proposición No de Ley para introducir el ajedrez en las aulas, los avances han sido escasos. «Todos los partidos la apoyaron, pero llevarla a la práctica ha sido lo complicado», lamenta Martín, quien apunta como solución incorporar la formación en ajedrez dentro de los estudios de Magisterio. «Así los docentes podrían integrarlo en sus programaciones sin necesidad de medidas extraordinarias», propone.

El presidente de la Federación subraya que numerosos países y comunidades autónomas en España ya lo han incluido en sus sistemas educativos. En este sentido, considera que en un contexto en el que las nuevas tecnologías «nos hacen cada vez más bobos», fomentar la capacidad de pensar, reflexionar y discernir es más necesario que nunca.

Ajedrez en lo social, sanitario y penitenciario

Más allá de la escuela y la competición, el ajedrez se practica en múltiples contextos sociales en Canarias: centros de mayores, hospitales infantiles, centros penitenciarios y clubes de barrio. «Es un deporte muy barato. Solo necesitas unas piezas y un tablero para poder jugar en cualquier sitio», destaca Martín. Según su visión, el ajedrez también contribuye a la igualdad intergeneracional: «Ver a un niño de ocho años jugando de tú a tú con su abuelo es algo precioso. Es un deporte para toda la vida».

Lucha contra los estigmas

Martín reconoce que aún hay quienes consideran el ajedrez como un pasatiempo aburrido o tedioso. Frente a esto, defiende su atractivo: «Pensar es divertido. El ajedrez te enseña que reflexionar no es aburrido, sino una actividad enriquecedora que te mejora como persona». Añade que cambiar esta percepción es parte del trabajo pendiente, no solo de las federaciones, sino de las administraciones públicas y los medios de comunicación.

Fácil acceso e iniciación temprana

En cuanto a cómo iniciarse, Martín recuerda que existen múltiples vías: clases en centros educativos, clubes repartidos por todo el archipiélago y plataformas en línea que permiten aprender y practicar desde casa. «Recomiendo a todos los padres que inscriban a sus hijos en ajedrez. Es una actividad sana que mejora su rendimiento escolar y les da herramientas para toda la vida», concluye.

La Federación Canaria de Ajedrez, bajo el liderazgo de Martín, continúa apostando por la difusión y expansión de este deporte milenario. Sin embargo, el verdadero salto cualitativo solo será posible, advierte, si se cuenta con un compromiso real y sostenido de las administraciones públicas para incorporar el ajedrez como una política educativa, social y sanitaria estratégica.